16 oct. 2018

El reflejo de una sombra

εἰδὼς λέγοιμ᾽ ἄν, εὖ γὰρ ἐξεπίσταμαι 
ὁμιλίας κάτοπτρον, εἴδωλον σκιᾶς 
δοκοῦντας εἶναι κάρτα πρευμενεῖς ἐμοί.  

Con razón diría, pues conozco bien 
el espejo de la amistad, que son el reflejo de una sombra 
quienes me han parecido siempre leales a mí. 

Esquilo, Agamenón, 838-40.

11 oct. 2018

No son infinitas

Erich Fromm, El arte de amar, Nueva York, 1956 (Barcelona, 1978, Edicions 62, pgs.17-8, trad. mía a partir del catalán):
El hombre –de todas las épocas y de todas las culturas- se enfrenta con la solución de un problema que es siempre el mismo: la cuestión sobre cómo vencer su isolamiento, de qué manera conseguir la unión, de qué manera trascender la propia vida individual y obtener un equilibrio. El mismo problema se presenta al hombre primitivo que habitaba en las cuevas, al nómada que vigila sus rebaños, al pastor egipcio, al mercader fenicio, al soldado romano, al monje medieval, al samurai japonés, al empleado y al obrero modernos. El problema es el mismo porque surge del mismo lugar: la situación humana, las condiciones de la existencia humana. La respuesta cambia: la solución puede ser buscada en la adoración de animales, en el sacrificio humano o en la conquista militar, en la complacencia en la lujuria, la renuncia ascética, el trabajo obsesivo, la creación artística, el amor a Dios y el amor al hombre. Aunque existen muchas respuestas –su recapitulación constituye la historia humana- no son, a pesar de todo, infinitas. (...) La historia de la religión y de la filosofía es la historia de estas respuestas, de su diversidad, y de su limitación en cuanto al número.

Retrato de un monje benedictino, Anthony van Dyck

9 oct. 2018

Trabaja duro

εἰ δέ τις παρ᾽ ἃ ὁ θεὸς ἔφυσε ποιεῖ, ἴσως τι καὶ ἀτακτῶν τοὺς θεοὺς οὐ λήθει καὶ δίκην δίδωσιν ἀμελῶν τῶν ἔργων τῶν ἑαυτοῦ ἢ πράττων τὰ τῆς γυναικὸς ἔργα. δοκεῖ δέ μοι, ἔφην, καὶ ἡ τῶν μελιττῶν ἡγεμὼν τοιαῦτα ἔργα ὑπὸ τοῦ θεοῦ προστεταγμένα διαπονεῖσθαι. 
Si alguien obra de una forma distinta de la que la divinidad le ha asignado, su indisciplina no pasa desapercibida a los dioses y éstos impartirán justicia cuando éste descuide su propio trabajo o haga el de su mujer. A mí me parece, dijo Sócrates, que incluso la abeja reina trabaja duro en el encargo que le ha hecho la divinidad. 
Jenofonte, Económico, 7.31-2

8 oct. 2018

En Delos

οὐ γὰρ ἔξεστιν ἐν αὐτῇ τῇ Δήλῳ θάπτειν οὐδὲ καίειν νεκρόν. οὐκ ἔξεστι δὲ οὐδὲ κύνα ἐν Δήλῳ τρέφειν. 
No está permitido ni enterrar ni incinerar a un muerto en Delos. Tampoco no está permitido darle de comer a un perro en Delos. 
Estrabón, Geografía, 10.5.5

5 oct. 2018

De todas las partes del cuerpo

ὁ γὰρ γόνος πανταχόθεν ἔρχεται τοῦ σώματος, ἀπό τε τῶν ὑγιηρῶν ὑγιηρὸς ἀπό τε τῶν νοσερῶν νοσερός. 
El semen proviene de todas las partes del cuerpo: el semen sano viene de las partes sanas, y el semen enfermo, de las enfermas. 
Hipócrates, Aires, aguas y lugares, 14.

Un ocio ganado

Mikhail Bakunin, Catecismo revolucionario, 1869 (citado en Ni Dios ni amo: Antología del Anarquismo, Daniel Guérin, París, 1970, pg. 174):
Es totalmente verdadero que un cierto grado de ocio es absolutamente necesario para el desarrollo del espíritu, de las ciencias y de las artes; pero este debe ser un ocio ganado, que suceda a las sanas fatigas de un trabajo diario, un ocio justo y cuya posibilidad, dependiendo de la mayor o menor energía de la capacidad y la buena voluntad del individuo, sería socialmente igual para todo el mundo. Todo ocio privilegiado, por el contrario, lejos de fortalecer el espíritu, le enerva, le desmoraliza y le mata. Toda la historia nos lo prueba: con raras excepciones, las clases privilegiadas por fortuna o sangre han sido siempre las menos productivas espiritualmente, mientras que los grandes descubrimientos en ciencia, artes e industria, han sido hechos la mayoría de las veces por hombres que, en su juventud, han sido forzados a ganar su vida con un rudo trabajo.

4 oct. 2018

Ironía para poder pensar

El hecho de que el racionalismo, la instrospección y la pura contemplación de las ideas y de la teoría hayan estado históricamente ligados a una visión dualista de la realidad ha comportado algunos desajustes, en mi opinión. Un inocente paso platónico que desvincula las ideas –sean existentes per se o no- de la realidad material, biológica y cotidiana más inmediata. Personalmente, yo soy del sentir según el cual la teoría –entendida en el sentido griego de contemplación- es totalmente vital. De la idea, no muy de moda, de que las (buenas) ideas nos ayudan a vivir (mejor).

Ortega y Gasset hablaba de ello. Tener una idea, previa y firme, sobre qué es el trabajo, el dinero o la libertad me ha ayudado, a mí, no sólo a analizar y entender mejor la actualidad política, sino incluso a tomar distancia con, por ejemplo, el hecho de estar en contratos precarios, o de no tener trabajo estable. Los marxistas hablan de ‘conciencia de clase’, un concepto fructífero y crucial que se ha ido difuminando, paradójicamente, entre quienes más lo necesitan (es decir, que la burguesía sí sigue teniendo su conciencia de clase).

Quizás para recuperarla, o para encender una pequeña llama en la misma dirección, debamos recorrer al humor. Las primeras doce temporadas de Los Simpsons retrataban la sociedad occidental con una finura y una ironía envidiables. Pero ahora, por un lado, las series que retratan nuestra sociedad de forma más o menos directa lo hacen de una forma turbia y escalofriante, y por el otro, las series de humor carecen de crítica social irónica y estructurada.

Las temporadas viejas de Los Simpsons nos muestran, con ironía y desde el humor, unas ideas muy firmes sobre los temas que he listado antes: la esencia del trabajo, del dinero o de la libertad. Homer es el trabajador alienado par excellence; el sr. Burns se da cuenta, vendiendo la central en la tercera temporada, de que el dinero le es insuficiente si no va ligado a un poder real y atemorizador; y Lisa, en la séptima temporada, al volverse vegetariana pisa los límites de la libertad ajena. Etcétera.

Una de los elementos más cruciales que han provocado el declive absoluto de Los Simpsons como serie de calidad –pues ya hay más capítulos malos que buenos- es que se ha perdido la ironía con que se comunicaban estas cosas. La ironía exige una distancia, un espacio para poder retratar la realidad. El espectador es quien toma esta distancia, quien la sabe detectar e interpretar por el hecho de ser adulto, quien sabe ver, por ejemplo en los comentarios patrióticos y recios de Homer, una crítica social de los guionistas y escritores. El personaje dice a, pero el mensaje de fondo es b. Un poco como en la vida misma, y quizás es por eso que los ejercicios estéticos nos preparan, como afirmaba Nietzsche, para el día a día. Y si van acompañados de ironía, mejor todavía.

Lionel Hutz en Los Simpsons

3 oct. 2018

Unos dioses semejantes

Edward Gibbon, Historia de la decadencia y caída del Imperio romano, Londres, 1776-1788 (trad. Carmen Francí, Barcelona, 2010, capítulo II, pgs. 54-56):

En cuanto a los distintos tipos de culto que prevalecían en el mundo romano, el pueblo los consideraba igualmente ciertos; el filósofo, igualmente falsos, y el magistrado, igualmente útiles, de modo que la tolerancia produjo no solo indulgencia mutua, sino incluso concordia religiosa. 
(...) 
La fina textura de la mitología pagana estaba tejida con materiales distintos, pero no discordantes. 
(...) 
Tan afable era el talante de la Antigüedad que, en su adoración religiosa, las naciones se mostraban menos atentas a las diferencias que a las semejanzas. Los griegos, los romanos y los bárbaros, cuando se encontraban ante sus respectivos altares, se convencían con facilidad de que, bajo los mismos nombres y las distintas ceremonias, adoraban a las mismas deidades. La elegante mitología de Homero dio una forma bella y casi armónica al politeísmo del mundo antiguo.

Edward Gibbon

1 oct. 2018

Esclavos ellos mismos

Max Stirner, “Los falsos principios de nuestra educación”, 1842 (citado en Ni Dios ni amo: Antología del Anarquismo, Daniel Guérin, París, 1970, pg. 22):
Y sin embargo sería preciso que nos metiéramos en la cabeza que el papel supremo del hombre no es ni la instrucción, ni la civilización, sino la autoactividad. ¿Equivale esto a abandonar la cultura? No, ni a sacrificar la libertad de pensamiento, sino en transfigurarla en libertad de voluntad. El día en que el hombre haga cuestión de honor el sentirse o el conocerse a sí mismo, de actuar por sí mismo, con toda autonomía, con toda conciencia de sí mismo, con plena libertad, ese día cesará de ser para sí mismo un objeto extraño e impenetrable, tenderá a disipar la ignorancia que limita e impide su pleno conocimiento de sí mismo. 
Se despierta en el hombre la idea de la libertad, los hombres libres sólo sueñan con liberarse a sí mismos ahora y siempre; pero, al contrario, no se hacen más que hombres instruídos, que se adaptan a todas las circunstancias de la manera más refinada, que caen al nivel de las almas sumisas y serviles. ¿Qué son, en su mayoría, nuestros bellos señores llenos de espíritu y de cultura? Esclavistas burlones, esclavos ellos mismos.

Dos puntos de vista

progressusque salutatur ab Arminio; qui amotis stipatoribus, ut sagittarii nostra pro ripa dispositi abscederent postulat, et postquam digressi, unde ea deformitas oris interrogat fratrem. illo locum et proelium referente, quodnam praemium recepisset exquirit. Flavus aucta stipendia, torquem et coronam aliaque militaria dona memorat, inridente Arminio vilia servitii pretia. Exim diversi ordiuntur, hic magnitudinem Romanam, opes Caesaris et victis gravis poenas, in deditionem venienti paratam clementiam; neque coniugem et filium eius hostiliter haberi: ille fas patriae, libertatem avitam, penetralis Germaniae deos, matrem precum sociam; ne propinquorum et adfinium, denique gentis suae desertor et proditor quam imperator esse mallet. paulatim inde ad iurgia prolapsi quo minus pugnam consererent ne flumine quidem interiecto cohibebantur, ni Stertinius adcurrens plenum irae armaque et equum poscentem Flavum attinuisset. cernebatur contra minitabundus Arminius proeliumque denuntians; nam pleraque Latino sermone interiaciebat, ut qui Romanis in castris ductor popularium meruisset. 
(Flavus, soldado romano) avanza y es saludado por Arminio (soldado germánico). Éste, habiendo ordenado a los auxiliares que se detuvieran para que los arqueros dispuestos en nuestro flanco se fuesen, le pregunta a su hermano (Flavus), cuando ya se habían ido las tropas, por qué tiene el rostro deformado. Cuando él le detalla el lugar y la batalla, Arminio le pregunta qué recompensa obtuvo a cambio. Flavus rememora el aumento de sueldo, un collar, una corona y otros honores militares, mientras Arminio se ríe de estos viles premios por su servicio. Después, otros empiezan a hablar. Uno habla de la grandeza romana, de las obras del César, de los graves castigos para los vencidos y de la piedad siempre a punto para quienes se rinden a tiempo; del hecho de que ni su mujer ni su hijo serán considerados como hostiles; otro, germánico, habla del destino de la patria, de la deseada libertad, de los dioses lares germánicos, de la madre que les acompaña en sus plegarias; de que Flavus no prefiera ser desertor y traidor en vez de gobernador de sus amigos y semejantes. Poco a poco empiezan a agraviarse las palabras y casi llegan al enfrentamiento, si no fuera porque Sterninius viene corriendo y apacigua a Flavus, lleno de ira y pidiendo sus armas y su caballo. Arminio fue visto enfrentándose a él, quien le amenazaba, y pidiendo batalla; muchas de sus palabras eran en lengua latina, puesto que había servido en nuestras filas como encargado de los suyos.  
Tácito, Annales, 2.9-10.

Grabado cómico de la Primera Guerra Mundial

30 sept. 2018

Los injustos

ἀλλ᾽, ὦ ἄνδρες, οἶμαι καὶ ὑμᾶς εἰδέναι ὅτι οἱ μὴ τὰ δίκαια πράττοντες οὐχ ὁμολογοῦσι τοὺς ἐχθροὺς λέγειν ἀληθῆ, ἀλλ᾽ αὐτοὶ ψευδόμενοι καὶ τὰ τοιαῦτα μηχανώμενοι ὀργὰς τοῖς ἀκούουσι κατὰ τῶν τὰ δίκαια πραττόντων παρασκευάζουσι. 
Compañeros, creo que sabéis tan bien como yo que quienes actúan injustamente nunca admiten que sus enemigos digan la verdad, sino que se sirven de mentiras y fomentan el odio entre sus seguidores contra los justos. 
Lisias, Sobre la muerte de Eratóstenes, 1.28

29 sept. 2018

Irreverente frase francesa

Plauto, Pseudolus, traducción de Henry Thomas Riley, 1912, acto I, escena V, nota al pie nº 3:
Zeus was the Greek name of Jupiter, whose Latin title was formed from "Zeus pater," "Father Zeus." The use of it in Latin colloquy exactly corresponds with the irreverent French phrase too much in use with us, "O mon Dieu!" 
Zeus era el nombre griego de Júpiter, cuyo título latino se formaba con “Zeus pater”, “Padre Zeus”. Su uso en latín coloquial se corresponde exactamente con la irreverente frase francesa muy de moda entre nosotros, “O mon Dieu!”.

27 sept. 2018

Una comparación entre plantas y animales

Carl Linnaeus, Philosophia Botanica, Estocolmo, 1751, p.18 (citado en “Il Systema naturae: la classificazione e la nomenclatura dei viventi”, Giovanni Cristofolini, en Linneo a Bologna: L’arte della conoscenza, V.A., Bolonia, 2007, pg. 27):
Calyx ergo est thalamus, corolla auleum, filamenta vasa spermatica, antherae testes, pollen genitura, stigma vulva, stylus vagina, germen ovarium, pericarpium ovarium foecundatum, semen ovum. 
El cáliz (sc. de la planta) es el tálamo (sc. animal), la corola el baldaquino, los filamentos son los vasos del esperma, las anteras los testículos, el polen el esperma, el estigma la vulva, el estilo la vagina, el óvulo (sc. de la planta) el óvulo, el pericarpio el útero fecundado, y la semilla el óvulo.

26 sept. 2018

Plan matutino

Ubi experrectus est aliquis, paulum intermittere; deinde, nisi hiemps est, fouere os multa aqua frigida debet; longis diebus meridiari potius ante cibum; si minus, post eum. 
Cuando uno se despierta, debe descansar un poco en la cama; después, si no es invierno, debe mojarse la cara con abundante agua fría; en los días largos conviene hacer la siesta antes de la comida, y en los cortos, después. 
Aulo Cornelio Celso, Sobre la medicina, 1.2.4
El picnic, Claude Monet

25 sept. 2018

El roble de Kellogg

Muchos apellidos de botánicos importantes han pasado a la posteridad gracias a una planta que fue bautizada con ellos. Quién iba a decirle a Albert Kellogg que su roble californiano (Quercus Kelloggii) acabaría eclipsado por unos cereales.


Quercus kelloggii

24 sept. 2018

Fulvus

'Fulvus' autem videtur de rufo atque viridi mixtus in aliis plus viridis, in aliis plus rufi habere. Sic poeta verborum diligentissimus 'fuluam' aquilam dicit et iaspidem, ' fulvos' galeros et ' fulvum' aurum et arenam ' fulvam' et ' fulvum ' leonem, sicque Ennius in Annalibus 'aere fulvo' dixit. 
Parece que el color ‘fulvus’ indica una mezcla de verde y rojo, en la que a veces predomina el verde y a veces el rojo. Así, el poeta que aprecia las palabras llama ‘fulvus’ al águila, al jaspe, a los cascos, al oro, a la arena y al león. También Ennio, en sus Annales, llama ‘fulvus’ al bronce. 
Aulo Gelio, Noches Áticas, II, 26.11

Entradas relacionadas:

22 sept. 2018

Atenas

V.A., Grecia, Guía Total (ed. Anaya, 2017, pg. 14):
El primer contacto con la capital griega suele desorientar bastante. Cargados de recuerdos académicos, nos esperamos una ciudad de aspecto antiguo, poseedora como es de una historia gloriosa, una ciudad “a la medida del turista”, repleta de monumentos y obras de arte, como espacios por los que pasear agradablemente. Sin embargo, lo que encontramos es una metrópolis de una modernidad anónima, caótica, a primera vista poco atractiva. Un inmenso conglomerado de cemento, donde el tráfico, el ruido, la contaminación y unas zanjas sempiternamente abiertas parecen empeñados en no dejar respirar los extraordinarios testimonios de la antigüedad.

Ah, la innegable literatura inherente a las guías turísticas...

21 sept. 2018

El dios del dinero

ἰδὼν δὲ τὰ ἱερὰ ὁ Εὐκλείδης εἶπεν ὅτι πείθοιτο αὐτῷ μὴ εἶναι χρήματα. ἀλλ᾽ οἶδα, ἔφη, ὅτι κἂν μέλλῃ ποτὲ ἔσεσθαι, φαίνεταί τι ἐμπόδιον, ἂν μηδὲν ἄλλο, σὺ σαυτῷ. συνωμολόγει ταῦτα ὁ Ξενοφῶν. ὁ δὲ εἶπεν: ἐμπόδιος γάρ σοι ὁ Ζεὺς ὁ μειλίχιός ἐστι, καὶ ἐπήρετο εἰ ἤδη θύσειεν, ὥσπερ οἴκοι, ἔφη, εἰώθειν ἐγὼ ὑμῖν θύεσθαι καὶ ὁλοκαυτεῖν. ὁ δ᾽ οὐκ ἔφη ἐξ ὅτου ἀπεδήμησε τεθυκέναι τούτῳ τῷ θεῷ. συνεβούλευσεν οὖν αὐτῷ θύεσθαι καθὰ εἰώθει, καὶ ἔφη συνοίσειν ἐπὶ τὸ βέλτιον. 
Cuando Euclides vio a las víctimas del sacrificio dijo saber que Jenofonte no tenía dinero. “Pero sé –dijo- que aunque estuvieras a punto de tenerlo, se te aparecería algún impedimento externo, o incluso procedente de tu propio ser”. Jenofonte estuvo de acuerdo en esto, y Euclides le dijo: “Tu obstáculo es el Zeus milíquio”, y preguntó si le había ofrecido sacrificios, “como en casa”, continuó, “donde yo sacrifiqué y ofrecí víctimas para vosotros”. Él dijo no saber honrado a este dios con sacrificios desde que se fue de su casa. Euclides le aconsejó de sacrificar como solía, y le dijo que era lo mejor. 
Jenofonte, Anábasis, 7.8.3-4

19 sept. 2018

Tres enemigos

ἐν δὲ τῇ Εὐρώπῃ ἔστιν ἔθνος Σκυθικόν, ὃ περὶ τὴν λίμνην οἰκεῖ τὴν Μαιῶτιν διαφέρον τῶν ἐθνέων τῶν ἄλλων. Σαυρομάται καλεῦνται. τούτων αἱ γυναῖκες ἱππάζονταί τε καὶ τοξεύουσι καὶ ἀκοντίζουσιν ἀπὸ τῶν ἵππων καὶ μάχονται τοῖς πολεμίοις, ἕως ἂν παρθένοι ἔωσιν. οὐκ ἀποπαρθενεύονται δέ, μέχρι ἂν τῶν πολεμίων τρεῖς ἀποκτείνωσι. 
En Europa tenemos el pueblo escita, que vive cerca del lago Meotis y difiere de los demás pueblos. Se les llama sármatas. Sus mujeres van a caballo, disparan con el arco, tiran la jabalina mientras cabalgan y luchan contra los enemigos, siempre mientras son vírgenes. No pierden la virginidad hasta que han matado a tres enemigos. 
Hipócrates, Aires, aguas y lugares, 17.

23 jul. 2018

Primero, la fe

πρὸς τί δὲ καὶ ἀπιστεῖς; ἢ οὐκ οἶδας ὅτι ἁπάντων πραγμάτων ἡ πίστις προηγεῖται; τίς γὰρ δύναται θερίσαι γεωργός, ἐὰν μὴ πρῶτον πιστεύσῃ τὸ σπέρμα τῇ γῇ; ἢ τίς δύναται διαπερᾶσαι τὴν θάλασσαν, ἐὰν μὴ πρῶτον ἑαυτὸν πιστεύσῃ τῷ πλοίῳ καὶ τῷ κυβερνήτῃ; τίς δὲ κάμνων δύναται θεραπευθῆναι, ἐὰν μὴ πρῶτον ἑαυτὸν πιστεύσῃ τῷ ἰατρῷ; ποίαν δὲ τέχνην ἢ ἐπιστήμην δύναταί τις μαθεῖν, ἐὰν μὴ πρῶτον ἐπιδῷ ἑαυτὸν καὶ πιστεύσῃ τῷ διδασκάλῳ; εἰ οὖν γεωργὸς πιστεύει τῇ γῇ καὶ ὁ πλέων τῷ πλοίῳ, καὶ ὁ κάμνων τῷ ἰατρῷ, σὺ οὐ βούλει ἑαυτὸν πιστεῦσαι τῷ θεῷ; 
¿Con qué motivo no tienes fe? ¿Acaso no sabes que la fe precede a todas las cosas? ¿Qué campesino podría recoger la cosecha, si no hubiese tenido fe primero en la semilla y en la tierra? ¿O quién podría atravesar el mar, si no hubiese tenido fe primero en el barco y en el capitán? ¿Qué enfermo podría curarse, si no hubiese tenido fe primero en el médico? ¿Quién podría aprender algún arte o ciencia, si no hubiese tenido fe primero en el maestro? ¿Y si el campesino tiene fe en la tierra, y el marinero en el barco, y el enfermo en el médico, tú no quieres tener fe en Dios? 
Teófilo de Antioquía, Para Autólico, I, 8.

Cf. William James, Las variedades de la experiencia religiosa. Un estudio sobre la naturaleza humana, cap. VIII, 1902 (ed. edicions 62, 1985, trad. mía a partir del catalán, pg. 153):
“Desde que la humanidad existe, ahí donde hay vida, también hay la fe que hacía posible vivir. La fe es el sentido de la vida, el sentido que impide al hombre no autodestruirse, sino continuar viviendo. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre no creyese que hay que vivir por alguna cosa, no viviría. La idea de un Dios infinito, de la divinidad del alma, de la unión de la acción del hombre con Dios, son ideas elaboradas secretamente en las infinitas profundidades del pensamiento humano. Hay ideas sin las cuales no habría vida; sin ellas, yo mismo no viviría” – dice Tolstoi-.

21 jul. 2018

Homo duplex

Alphonse Daudet, Notes sur la Vie, 1899, citado en William James, Las variedades de la experiencia religiosa. Un estudio sobre la naturaleza humana, cap. VIII, 1902 (ed. edicions 62, 1985, trad. mía a partir del catalán, pg. 142):
Homo duplex, homo duplex. La primera vez que me di cuenta de que yo era dos, fue cuando se murió mi hermano Henri y mi padre gritó dramáticamente: “¡Se ha muerto, se ha muerto!”. Mientras mi primer yo lloraba, el segundo pensaba: “Qué verdadero ha sido este grito, qué bien quedaría en el teatro”. Yo tenía catorce años. 
Esta horrible dualidad muchas veces me ha hecho reflexionar. Oh, este terrible segundo yo, que siempre se sienta cuando el otro está de pie, haciendo, viviendo, sufriendo, revolcándose. Este segundo yo a quien nunca he podido emborrachar, hacer llorar o dormir. ¡Y cómo penetra las cosas, cómo finge!

Síndrome de Estocolmo

καὶ τοῦ εἱργμοῦ τὴν δεινότητα κατιδοῦσα ὅτι δι᾽ ἐπιθυμίας ἐστίν, ὡς ἂν μάλιστα αὐτὸς ὁ δεδεμένος συλλήπτωρ εἴη τοῦ δεδέσθαι. 
(El filósofo) también ve el terrible engaño de esta prisión (sc., el cuerpo), pues a causa del deseo, muchas veces el mismo prisionero coopera en el aprisionamiento. 
 Platón, Fedón, 82e-83a

20 jul. 2018

Los sabios no viajan

καί μοι δοκεῖς εὖ βουλεύεσθαι οὐκ ἐκπλέων ἐνθένδε οὐδ᾽ ἀποδημῶν. 
(A ti, Sócrates) creo que te han aconsejado bien en no viajar desde aquí ni en mudarte. 
Platón, Menón, 80b 

Véase también:

οὕτως ἐκ τοῦ ἄστεος οὔτ᾽ εἰς τὴν ὑπερορίαν ἀποδημεῖς, οὔτ᾽ ἔξω τείχους ἔμοιγε δοκεῖς τὸ παράπαν ἐξιέναι. 
(Tú, Sócrates) ni sales de la ciudad ni visitas las afueras, y me parece que ni siquiera sales del recinto amurallado. 
Platón, Fedro, 230d

Cf. Lao-Tse, Tao Te Ching, 47 (trad. Claribel Alegría & Erik Flakoll Alegría, 2016):
Sin salir de casa puedes conocer el mundo
sin asomarte a la ventana, ver el Tao celestial.
Cuanto más viajas menos aprendes.


Tao Te Ching, 47

19 jul. 2018

Citas para uno mismo

Hemos socializado, compartido y hecho pública nuestra vida privada en las redes hasta tal punto que ésta sólo cobra sentido si es vista, compartida y aprobada por mucha gente. Esto, sumado a la era de la imagen y la tecnología, nos ha dado una época superficial y vana. Es posible que todas las épocas hayan sido más o menos superficiales y vanas, pero todas ellas se han buscado un pequeño refugio interior y privado. Desconozco dónde encontrar tal cosa hoy en día, si no es aquí.

Un renacentista se hubiese alarmado de que tener muchos lectores, o “visitantes”, fuese algo bueno y deseable. Un enciclopedista de la Ilustración, no tanto. Pero el sueño ilustrado de tener un vulgo leído y culto se ha vuelto borroso, lejano y risible. Internet nació como una posible panacea para cumplirlo, pero lo hemos hecho fracasar entre todos. Supongo y fantaseo con que ha seguido el recorrido de la imprenta: se empezó por imprimir la Biblia, libros de ciencia o literatura, y se acabó por imprimir, pongamos, novelas de vampiros. De un modo análogo, la televisión de los años setenta no tenía nada que ver con la que vendría en los años noventa.

Yo no escribo para el gran público, ni siquiera para un público pequeño; escribo para mí y para las Musas (ταῖς μούσαις καὶ ἐμαυτῷ), citando a Juliano el Apóstata. Por ello necesito, como mucho, la aprobación de mi yo futuro, a quien conozco y puedo prever sólo en parte. Esto me da libertad, pero ante todo, me infunde respeto, un sentido del pudor innegociable y la obligación moral de que haya,
Montaigne
aquí, un mínimo de calidad, siempre según mi criterio. Por eso mi blog no es un magnum opus, pero sí un opus honesto.

El Secretum de Petrarca, las Meditaciones de Marco Aurelio o los Ensayos de Montaigne iban en la misma dirección. Estoy a años luz de mis maestros, por supuesto, pero creo comprenderles un poco. Sobre todo, por usar el mecanismo por excelencia de la tradición intelectual en Occidente: la cita. Josep Pla, preguntado por su opinión sobre Montaigne, dijo que le parecía un grandísimo escritor pero que lo entorpecían sus constantes citas clásicas. Sin embargo, creo entender perfectamente a Montaigne cuando las intercalaba en sus ensayos.

No sólo es difícil decir algo nuevo en este mundo: me parece impúdico el solo hecho de pensar que uno puede hacerlo. La cita es siempre garantía de honestidad intelectual; en ningún caso de soberbia. Pero además, citar ayuda a inserir nuestra herencia dentro de un discurso propio. Montaigne debía de recordar mejor a los clásicos después de citarlos cuando tocaba. Una enciclopedia total es un libro frío y objetivo: pero una selección parcial es un libro personal y subjetivo, y eso tiene un gran valor para uno mismo. Es como hacer tu propio diccionario, un collage razonado con tus referentes.

Personalmente, encuentro algo placentero en ver que alguien ha dejado escrito pensamientos o experiencias que yo había vivido y sentido como privadas y propias. Muchos subrayados nacen de ahí, y mi blog son, sobre todo, subrayados varios en papel. Mi biblioteca me lo agradece, estoy convencido.

Una Ilustración imposible

José Ortega y Gasset, “Ideas sobre Pío Baroja”, X, en El Espectador, 1916-1934 (ed. Salvat, 1969, Madrid, pgs. 51-52):
La humanidad renacentista experimentaba un sentimiento muy diverso. Tenía la impresión de que las ideas y las normas morales de la Edad Media eran falsas y un ímpetu de renovación la proyectaba sobre una nueva vida. Hoy, por el contrario, presentimos que en gran parte nuestra ciencia es ciencia verdadera y nuestra moral también. Pero nos dejan fríos, no irrumpen dentro de nosotros ni nos arrebatan. Diríase que han perdido el contacto inmediato con los nervios del individuo y que entre ellas y nuestro corazón hay una larga distancia vacía.

Estoy consagrando este inicio de verano a la lectura de El espectador. Pocos autores han resonado tanto dentro de mí como Ortega y Gasset. Encuentro en él muchas ideas que yo había sentido a priori, y mi ejemplar está subrayado a lápiz cada cuatro o cinco páginas.

Este pasaje es especialmente interesante. A mi entender nos habla de la imposibilidad de un sentir único entre la sociedad, ilustrada o no. Del fin de los movimientos, de los ismos, ya a mediados de siglo XX. Una nueva Ilustración, un nuevo Renacimiento, me parecen francamente difíciles de acontecer también a mí.

Los motivos son pocos pero claros. Por un lado, quienes influyen en la sociedad ya no forman parte de ninguna élite intelectual, porque este mismo concepto ha sido devaluado, criticado y vilipendiado -Ortega y Gasset, por cierto, se refería a esto como plebeyismo en otro ensayo-. Presumir de tener capital cultural es ya también clasista. Hace cien años, el clasismo se basaba únicamente en el capital económico.

Pero además, el hogar, el hábitat natural de estas élites, ha sido siempre la universidad. Institución que se ha convertido en una pieza más en la cadena de montaje de los trabajadores óptimos y eficaces. Las Humanidades, la única rama del saber donde existe el pensamiento crítico de facto, no tienen cabida en esta cadena, ergo las facultades de letras caen en el academicismo –pues formar trabajadores óptimos y eficaces para la Academia sí que es rentable- sin intención alguna de repercutir en la sociedad. Y ésta sería, precisamente, la única vía hacia una nueva Ilustración.