15 dic. 2018

Una educación renacentista

Hace ya unos años que compré por internet The last man who knew everything, la biografía (no traducida aún al castellano) de Thomas Young, físico, egiptólogo, médico e ingeniero de la Ilustración británica. Un perfil más que completo para una mente excepcional. Recuerdo haber escrito por aquí que Young tradujo un monólogo del Enrique VIII de Shakespeare al griego clásico. Un ejercicio que poquísimos helenistas serían capaces de hacer hoy en día -y Young ni siquiera era helenista.

A mi entender hay dos claves para la educación renacentista, y por extensión integral, del individuo. Una es puramente histórica: en los siglos XVI-XVIII, todo estaba por hacer en muchísimos campos científicos y artísticos. Hoy en día ningún naturalista sale a cazar mariposas por el campo con la esperanza de diseccionarlas y aportar nuevos insights anatómicos a la ciencia. El trabajo de investigación científica no se hace por iniciativa propia, y raras veces se mezcla el placer en ella.

La otra clave es más personal: me refiero a la voluntad de autodidactismo. A saber que la propia formación se la provee uno mismo, ante todo. Una idea, por desgracia, risible para mucha gente hoy en día.

Yo creo que ambas claves tienen cierta relación. Hacer un cuaderno propio con mariposas o plantas, en el siglo XXI, difícilmente aportará nada a la ciencia, como tampoco hacer un lexicón propio de ruso, de griego o de árabe. Sin embargo, sí que le aportan cosas a uno mismo. Un amor a la disciplina, un placer por descubrir y ver uno mismo fenómenos que, aunque ya descubiertos, uno retiene mejor una vez experimentados; una pasión por el trabajo bien hecho y por el cultivo del propio espíritu. Aportar cosas a la ciencia es sensacional, pero aportárselas a uno mismo me parece más valioso todavía. Quizás la clave esté en simular este espejismo: en educarnos como si todo estuviera por hacer.

La sublimación de lo bárbaro (y el valor de Grecia)

Penteo descuartizado

La primera vez que vi esta cerámica estaba en segundo año de carrera. A priori me fijé en algunos detalles, obviando la escena retratada: las minuciosas líneas de los vestidos, el contraste entre el naranja y el negro, las reducidas dimensiones de la pieza que hacían de su dibujo una obra de precisión y paciencia. La hierática expresión de sus protagonistas femeninas parecen escondernos la escena entera, de cuyo horror me percaté poco después: un rey, Penteo, es descuartizado vivo por las bacantes, entre las que se encuentra su propia madre.

La cerámica está inspirada en las Bacantes de Eurípides, naturalmente, y es una bonita metáfora de lo que supone la cultura de la Grecia arcaica para quienes nos hemos acercado a ella. Una civilización sublime que no olvida el terreno barbárico y brutal en el que arraiga. Un sustrato crudo que los mitos nos retratan para que no lo olvidemos.

Una vez dije que los mitos griegos nos apartan cortinas que no veíamos para enseñarnos lo que tampoco queremos ver de ningún modo. Me parece una reflexión acertada. Este escenario descubierto por sorpresa nos molesta, como poco, porque esconde nuestra esencia más natural (por oposición a la cultural) y primitiva. Naturalmente, los griegos se encargaron de revestirlo de detalles, de nombres, de fantasía: lo hicieron suyo.

Para mí, el valor de Grecia no consiste tanto en este revestimiento cultural, lingüístico o mítico de los estados y situaciones primitivas, sino en toda la estructura que consiguieron crear partiendo de éstas y sin perderlas de vista. Una sabiduría ancestral que nos invita a conocernos a nosotros mismos, a saber que el ser humano es la medida de todas las cosas, y para la cual la felicidad es la buena relación con nuestro dáimon particular.

Una cultura humanizante que nos advierte de la imparable rueda de la fortuna: la riqueza y la pobreza van siempre juntas, igual que el placer y el dolor extremos. Es la enantiodromía de Heráclito, la ‘carrera de los opuestos’, con unas fuertes resonancias psicológicas: de ahí su amor a la moderación. Porque ahí donde hay un exceso, los dioses –nuestra(s) personalidade(s) en potencia- nos miran con recelo... todavía hoy.

14 dic. 2018

Un arte extrovertido

Los amantes O-ume y Kumenosuke, Utamaro

Uno de los mejores recuerdos que guardo de Zaragoza fue la visita al museo municipal y a su colección de arte oriental. La “Colección Federico Torralba” contiene una cantidad enorme de arte japonés, mayormente cerámico, que uno puede ver tanto in situ como a través de un bello catálogo, de tapa dura y a todo color, que se vende en el mismo museo. Precisamente, hoy me gustaría rescatar un cuadro de este catálogo.

“Los amantes O-ume y Kumenosuke” es una pintura en papel del Edo del siglo XVIII. Una delicadeza a la que no presté demasiada atención en su momento por encontrarme abrumado ante la presencia de tantas otras obras. Como en muchas pinturas japonesas, las líneas finas y el dibujo estilizado son marca de la casa; la composición dista de ser simétrica y hay un movimiento tan sólo intuido. Pero lo más notable, a mi parecer, es el ejercicio de contrastar el título de la obra con la actitud de sus personajes; son dos amantes, se nos dice, pero ni siquiera cruzan sus miradas y a penas se tocan.

Desde luego, es de esperar que la sociedad japonesa, incluso en la actualidad, conciba el amor de una forma distinta a la de nuestros países mediterráneos. Japón y sus habitantes tienen fama de ser introvertidos, y sus pautas a la hora de relacionarse son un reflejo de esto. En muchas novelas románticas japonesas todo pasa antes de la relación, en los momentos en que ésta tan sólo empieza a cultivarse: las miradas, los gestos y las palabras son los protagonistas absolutos. Para nosotros, seres con un espíritu de sangre más caliente, todo esto nos parece una pérdida de tiempo, un cortejo inexplicablemente largo.

Occidente empezó a prestar atención a Japón, en un sentido cultural, a finales del siglo XIX, con una corriente artística dominante aquí, el Romanticismo, que ya agonizaba. Los poetas románticos y su arte eran todo lo contrario a los artistas japoneses. Con un yo omnipresente, que todo lo impregna y domina, y un tono elevado y pretenciosamente solemne, la literatura occidental del siglo XIX dejó pasó a la fascinación por los haikus y los tankas, en donde el yo poético-literario es un mero espectador que no participa de la acción. Era, supongo, el movimiento pendular del arte y de su foco.

El arte occidental –de Van Gogh a Byron, de Munch a Breton- es introvertido. El autor y sus peripecias, internas o externas, son sus protagonistas. Yo que tanto he sufrido, yo que tanto he hecho, yo que tanto he vivido. El arte japonés me ha parecido ser siempre todo lo contrario. Su yo mira hacia fuera indefectiblemente. Me gusta pensar que esto es producto de la inercia: donde hay introversión, el arte busca todo lo contrario, y donde hay extroversión, el arte sigue también el camino opuesto. Por eso los dos amantes ni se miran, y su pintor ha sabido no inmiscuir sus sensaciones en la escena.

13 dic. 2018

Una persona civilizada

Sir Richard Francis Burton, Relato personal de una peregrinación a Medina y a la Meca, 1855-6, Londres (ed. Quaderns Crema, 2003, pg. 64, traducción mía a partir del catalán):
Mi anfitrión se había convertido en una persona civilizada, que se sentaba en sillas, comía con tenedor y teorizaba sobre política europea, y que había aprendido a admirar, aunque no la entendiese, la libertad (¡las ideas liberales!). ¿Acaso no huía yo de todas estas cosas?

Sir Richard Francis Burton

12 dic. 2018

Los sonidos de los pájaros

V.A., The Audubon Society Nature Guides: Grasslands, 1985, Nueva York (2a impresión, 1989, pg. 530, traducción mía a partir de inglés):
(El Circus cyaneus) en el nido usa un kee-kee-kee-kee o un silbido agudo.
pg. 531:
(El Buteo swainsoni) chilla un largo y lastimero kreee. 
(El Buteo jamaicensis) chilla un fuerte, severo e ininteligible grito o un prolongado kee-ahrrr.
pg. 532:
(El Buteo regalis) chilla un fuerte y descendiente kre-ah; las notas son como las de una gaviota chillando krag.
pg. 533:
(El Falco sparverius) chilla un estridente killy-killy-killy.
(La Perdix perdix) chilla un ronco kee-ah.
pg. 534:
(El Phasianus colchicus) chilla un cacareante cuck-cuck acompañado de un sonoro batir de alas. 
(El Centrocercus urophasianus) cuando se enrojece, puede dar un cluck cluck cluck parecido al de un pollo.
pg. 535:
(El Tympanuchus phasianellus) chilla un coo parecido al de un pato, cacareos guturales y carcajadas. Un sonido explosivo durante la danza del apareamiento. 
(El Colinis virginianus) chilla un claro silbido bob-WHITE o poor-bob-WHITE. La llamada para reunirse en la nidada es ho-ha, con cada nota más alta que la última.
pg. 536:
(La Callipepla squamata) tiene un chillido muchas veces interpretado como un nasal pay-cos, pay-cos. 
(El Grus canadiensis) usa en la formación de vuelo un krooo-ooo o garooo-a incesante, audible a largas distancias; cuando se les destorba, chilla todo el grupo.
pg. 537:
(El Charadius vociferus) chilla un claro kill-DEEE, repetido sin fin. 
(El Numenius americanus) chilla un sonoro cur-lee? audible a largas distancias, a veces respondido por un kli-li-lili-lili.
pg. 539:
(La Athene cunicularia) chilla un cacareo líquido; también un suave co-coooo, repetido dos veces.
pg. 540:
(El Chordeiles minor) chilla un sonoro, nasal, zumbeante peent o pee-yah. 
(El Tyrannus vociferans) es un rey-pájaro muy ruidoso, siendo sus sonidos comunes un ruidoso chi-beer! y un rápido chi-beer, ch-beer-beer-beer-r-r.
pg. 541:
(El Tyrannus forficatus) chilla un seco kee-kee-kee-kee.
pg. 543:
(La Pica pica) chilla un rápido, nasal mag? mag? mag? o yak yak yak.
pg. 544:
(La Anthus spinoletta) chilla un apareado, muy agudo pip-pip.
pg. 545:
(La Spiza americana) tiene una canción que suena dick-dick-cissel, siendo las dos primeras notas agudas seguidas por un zumbeante, casi susurrado cissel repetido una y otra vez desde una posición elevada, arbusto o hierba.
pg. 547:
(El Pooecetes gramineus) chilla una serie lenta de cuatro notas musicales claras, las dos últimas más agudas, acabando en una serie descendiente de silbidos –a veces traducidos como venid-venid-donde-donde-todos-juntos-bajo-la-colina. 
(La Calamospiza melanocorys) chilla una serie larga y variada de silbidos. Chilla un suave hoo-ee.
pg. 548:
(El Passerculus sandwichensis) chilla un agudísimo, zumbeante tsip-tsip-tsip-se-e-e-srr. 
(El Ammodramus henslowii) chilla un estornudo explosivo de dos notas, tsi-lick.
pg. 551:
(El Dolichonyx oryzivorus) chilla un suave pink, a veces oído durante las migraciones. 
(El Agelaius phoeniceus) usa un ruidoso, líquido, sonante ok-a-lee!.
pg. 552:
(La Sturnella magna) chilla un claro, suave silbido, see-you, see-yeeeer; una ruidosa nota de alarma chirriante.
pg. 553:
(El Carduelis tristis) chilla un brillante per-chick-o-ree, a veces traducido como patatas fritas, emitido durante el vuelo y coincidiendo con cada ondulación.

Nota bene, querido lector, que todos estos sonidos siguen la fonética inglesa.

Anthus spinoletta

11 dic. 2018

En lo cual aquél consintió

Albin Lesky, Geschichte der Griechschen Literatur, 1963, Berna (ed. Gredos, Historia de la literatura griega, vol. I, 2009, Madrid, pg. 783): 
Fundándose en sus rasgos faciales, (Fedón de Élide) atribuyó a Sócrates estupidez y mal talante, en lo cual aquél consintió; sin embargo, añadía que había señoreado estos defectos mediante el cultivo del espíritu.

Busto frenológico

La yerba de las brujas

Recetas del Archivo Provincial de los Capuchinos de Cataluña (en Fray Valentí Serra de Manresa, El huerto medicinal, 2018, Barcelona, pgs. 132-3, entrada de Hipérico): 
Por sus extraordinarias virtudes medicinales dábanle algunos antiguamente (sc. al hipérico) el nombre de yerba de las brujas (...) Sometida a cocción es muy útil para los dolores encefálicos, contra los catarros crónicos y contra el asma.

Hypericum perforatum

Importante y cósmica

Fredric Brown, Night of the Jabberwock, 1950, Nueva York (ed. la Cua de Palla, Nit diabòlica, 1986, Barcelona, pg. 118, traducción mía a partir del catalán): 

Creo que, en aquel preciso momento, casi tuve un presentimiento que me debería haber mostrado gran parte del patrón, si no todo. Esto pasa algunas veces cuando estás borracho, pero no demasiado borracho, crees que estás cerca de comprender alguna cosa importante y cósmica que se te ha escapado toda la vida. Y es muy posible que lo estés. Creo que yo me encontraba en uno de esos momentos.

Noctámbulos, Edward Hopper

10 dic. 2018

Moralmente inaceptable

Giovanni Cristofolini, “Il Systema naturae: la classificazione e la nomenclatura dei viventi”, en Linneo a Bologna: L’arte della conoscenza (V.A., Bolonia, 2007, pg. 32, traducción mía a partir del inglés): 
Finalmente, para algunos autores el mismo hecho de ver sexo en las flores fue poco convincente científicamente, además de moralmente inaceptable.

Orquídea

9 dic. 2018

Opuestos

ἕτεροι δὲ τῶν αὐτῶν τούτων τὰς ἀρχὰς δέκα λέγουσιν εἶναι τὰς κατὰ συστοιχίαν λεγομένας, πέρας καὶ ἄπειρον, περιττὸν καὶ ἄρτιον, ἓν καὶ πλῆθος, δεξιὸν καὶ ἀριστερόν, ἄρρεν καὶ θῆλυ, ἠρεμοῦν καὶ κινούμενον, εὐθὺ καὶ καμπύλον, φῶς καὶ σκότος, ἀγαθὸν καὶ κακόν, τετράγωνον καὶ ἑτερόμηκες. 
Otros (sc. pitagóricos) dicen que existen diez principios ordenados así: finito e infinito; impar y par; uno y muchos; derecha e izquierda; masculino y femenino; reposo y movimiento; recto y curvo; luz y sombra; bien y mal; cuadrado y cuadrilátero irregular. 
Aristóteles, Metafísica, 986a.

Véase George Steiner, Nostalgia del absoluto, 1974 (Ediciones Siruela, 2001, Madrid, trad. María Tabuyo y Agustín López, pgs. 63-4):

Para Claude Lévi-Strauss los mitos son, sencillamente, los instrumentos de la supervivencia del hombre como especie pensante y social. Es a través de los mitos como el hombre comprende el sentido del mundo, como lo experimenta de una forma coherente, como afronta su presencia irremediablemente contradictoria, dividida, ajena. El hombre se encuentra enredado en contradicciones primarias entre ser y no ser, masculino y femenino, joven y viejo, luz y oscuridad, comestible y tóxico, móvil e inerte. No puede, dice Lévi-Strauss, resolver estas formidables antítesis enfrentadas mediante procesos puramente racionales. (...) Sólo los mitos pueden articular estas antinomias universales, encontrar explicaciones metafóricas para la escindida situación del hombre en la naturaleza.

Día y noche, M. C. Escher

8 dic. 2018

Buenos amigos

ὅστις δὲ πλοῦτον ἢ σθένος μᾶλλον φίλων
ἀγαθῶν πεπᾶσθαι βούλεται, κακῶς φρονεῖ. 
 
Quien prefiere el dinero o el poder antes que tener buenos amigos, tiene un mal pensamiento.   

Eurípides, Hércules, 1425-6.

En un café, Edgar Degas

El equilibrio de la sociedad

Ryszard Kapuscinski, Viajes con Herodoto, 2004 (ed. Empúries, 2006, trad. Anna Rubió y Jerzy Slawomirski, Barcelona, pg. 30, traducción mía a partir del catalán): 
Sí, observé que cada objeto y cada actividad tenían asignadas una persona distinta, y que esa persona vigilaba celosa su papel y su lugar. En esto consistía el equilibrio de aquella sociedad. Así pues, una persona lleva el té por la mañana, otra limpia los zapatos, otra lava las camisas y otra barre la habitación; la lista es infinita. Dios no quiera que pidamos al hombre encargado de plancharnos la ropa que nos cosa un botón. Por supuesto que yo, un hombre educado en un espíritu, etcétera, etcétera, podía coserlo yo solo, pero cometería un error de consecuencias incalculables, porque dejaría sin beneficios al hombre que vive de coser botones a las camisas y que tiene que alimentar una familia numerosa. Aquella sociedad (sc. la india) es una red de funciones, cargos, recados y tareas fina como una blonda, y hay que tener mucha experiencia, una intuición viva y una verdadera sabiduría para penetrar en aquella estructura cosida y descubrir sus tejemanejes.

Póster de Wagon Lits

Cebolla para la calvicie

Cepae insuper cum aceto illitae in sole vitiligine albam, alphon Graecis dictam, repurgant, et affrictae alopecias citius sanant. 
Las cebollas, mezcladas con vinagre en el sol, curan la lepra blanca, llamada alphon por los griegos, y restregadas curan la alopecia más rápidamente. 
Geopónica, XII.31

El texto griego original de la Geopónica me es inaccesible. Reproduzco una edición latina que he encontrado por la red junto con mi traducción.

Entradas relacionadas:



Bodegón, Paul Cézanne

7 dic. 2018

Amante de si mismo

Ἐπεὶ δ' ἐστίν, ὡς φαμέν, αὐτῷ πρὸς αὑτὸν φιλία, πότερον ὁ σπουδαῖος ἔσται φίλαυτος ἢ οὔ; ἔστιν δὲ φίλαυτος ὁ αὑτοῦ ἕνεκεν πάντα πράττων ἐν τοῖς κατὰ τὸ λυσιτελές. ὁ μὲν οὖν φαῦλος φίλαυτος ἐστίν (αὐτὸς αὑτοῦ γὰρ ἕνεκεν πάντα πράττει) ἀλλ' οὐχ ὁ σπουδαῖος. 
Como ya hemos dicho, es posible sentir amistad hacia uno mismo, pero ¿es posible que un hombre bueno sienta amor por si mismo, o no? El amante de si mismo es aquél quien hace todo por obtener beneficio propio. Así, el hombre malo es un amante de si mismo (él lo hace todo para si), pero no el hombre bueno. 
Aristóteles, Gran Ética, 1212a.


La metamorfosis de Narciso, Salvador Dalí

6 dic. 2018

Prisioneros de las palabras

Roger James, Understanding Medicine, 1970, Harmondsworth, Middlesex (trad. Elena Armedo Soriano, 1994, ed. del Prado, Madrid, pg. 78):
La ciencia médica está sembrada de palabras arcaicas cuyo origen refleja con frecuencia algún concepto totalmente erróneo de un pasado distante. La palabra malaria es un ejemplo evidente; se originó cuando se creía que está enfermedad, también llamada paludismo, era transportada por un mal aire. La palabra reumatismo es otro ejemplo. Significa literalmente “corriente, flujo”, y viene de la época en que se creía que el “reumatismo” era causado por un flujo general de los “humores”, cualquiera que sea el significado de esto. Somos todavía prisioneros de estas palabras. Un enfermo preguntará ansiosamente: “¿Espero que no sea reumatismo, doctor?”, mientras que otro dirá: “Supongo que es sólo un poco de reumatismo”. En realidad el término no tiene actualmente ningún sentido.

Belvedere, M. C. Escher

5 dic. 2018

Quienes les odian

σοὶ δὲ θεοὶ τόσα δοῖεν ὅσα φρεσὶ σῇσι μενοινᾷς,
ἄνδρα τε καὶ οἶκον, καὶ ὁμοφροσύνην ὀπάσειαν
ἐσθλήν: οὐ μὲν γὰρ τοῦ γε κρεῖσσον καὶ ἄρειον,
ἢ ὅθ᾽ ὁμοφρονέοντε νοήμασιν οἶκον ἔχητον
ἀνὴρ ἠδὲ γυνή: πόλλ᾽ ἄλγεα δυσμενέεσσι, 
χάρματα δ᾽ εὐμενέτῃσι, μάλιστα δέ τ᾽ ἔκλυον αὐτοί. 
A ti, que los dioses te den todo cuanto pida tu corazón; un marido y un hogar, y un corazón conforme, pues es un gran obsequio: no hay nada más fuerte ni mejor, a que un hombre y una mujer vivan acordes en una misma casa: esto trae muchas aflicciones a quienes les odian, y alegrías a quienes les aman, aunque quienes mejor lo saben son ellos mismos. 
Homero, Odisea¸ VI. 180-5.

La familia feliz, de Adolf Eberle

Un diagnóstico para Lucrecio

Lucrecio, De la naturaleza (introducción de Eduard Valentí i Fiol, 1962, ed. Alma Mater, pgs. XVII-XVIII):
Que el poeta sufriera de una afección mental, prescindiendo ahora de todo intento de diagnóstico, es una noticia muy concreta a la que no podemos oponer ningún testimonio en contra, 
(...) 
Ahora bien, ¿de qué clase de psicopatía fue víctima Lucrecio? ¿Una locura intermitente, análoga a la sufrida por Tasso, en cuyos intervalos el poeta gozaba de una especie de lucidez potenciada (...)? ¿O sólo un estado de persistente melancolía, agravada en fases de depresión...? 
(...) 
En cambio, a ningún lector del poema se le hará difícil imaginar a Lucrecio como un espíritu emocionalmente desequilibrado, obseso, mal ajustado con su mundo, lo que, sin pretender a la exactitud técnica, podríamos llamar un neurasténico.

pg. XIX:
Que un hombre mentalmente desequilibrado como el que creemos adivinar aquí, melancólico y torturado, pusiera término a su vida en una crisis de depresión, nada tiene de inverosímil...

Menos mal que se prescindía de todo intento de diagnóstico.


Melancolía, de Edvard Munch

El declive de la cultura general

Walther von Wartburg, Einführung in Problematik und Methodik der Sprachwissenchaft, 1943, Tübingen (ed. inglesa de 1969, Oxford, Problems and Methods in Linguistics, pg. 98, traducción mía a partir del inglés):
Con el declive de la cultura general y la aparición de formas más simples de vida y de pensamiento, estas conjunciones concesivas (sc. del latín) desaparecerán. Las lenguas romances las recrearán después una por una, obteniendo así la repetición del mismo proceso que tuvimos en latín.

No sé si un medievalista estaría de acuerdo en que la Edad Media supone, respecto a la Antigüedad clásica, un declive de la cultura general y una aparición de formas más simples de vida (?) y de pensamiento. Y tampoco sé hasta qué punto esto, de ser así, podría llegar a tener un reflejo sintáctico...


Tapiz representando las Cruzadas

3 dic. 2018

Origen de todos los males

Robin Lane Fox, El mundo clásico: la epopeya de Grecia y Roma, 2007, Penguin Books (4a reimpresión, 2007, ed. Crítica, Barcelona, pg. 326):
Se dice que los Ptolomeos contribuyeron a que el conocimiento humano diera este gran salto hacia delante poniendo a disposición de los eruditos a los prisioneros condenados a muerte no sólo para experimentar con ellos la disección, sino también la vivisección. El breve contacto de los médicos con la anatomía del hombre vivo dio unos frutos no por crueles menos valiosos. La medicina egipcia, en cambio, solía achacar todas las enfermedades al trasero, origen de todos los males.

Ilustración para De humani corporis fabrica ,
de Andrés Vesalio

2 dic. 2018

Nada ociosas

Adriaan van Royen, Cartas, 1739 (a Carl Linnaeus, accesible en The Linnean Correspondence):
Uxorem jam Te duxisse rumor ait, si verus, hanc vitae conditionem gratulor et faustissima quaeque Tibi Tuaeque apprecor; probat et haec vota uxor mea: sic laeti transeant dies, nec inertes transigantur noctes. 
Corre el rumor de que ya te has casado; si es cierto, te felicito por esta condición de vida y te deseo lo más feliz para ti y para tu señora; mi esposa también aprueba estos deseos; que tus días pasen felices, y tus noches, nada ociosas.

Acabar la filosofía

se videre, quod paucis annis magna accessio facta esset, brevi tempore philosophiam plane absolutam fore. 
(Aristóteles) opinaba que, teniendo en cuenta los grandes progresos hechos en los últimos años, la filosofía estaría acabada en muy poco tiempo. 
Cicerón, Tusculanas, 3.69.

1 dic. 2018

Hoja arrugada

Hoy compruebo, no sin regocijo, que el roble mejicano tiene, en efecto, la hoja (phylla) arrugada (ryso).

23 nov. 2018

Una retahíla

quis tota Italia veneficus, quis gladiator, quis latro, quis sicarius, quis parricida, quis testamentorum subiector, quis circumscriptor, quis ganeo, quis nepos, quis adulter, quae mulier infamis, quis corruptor iuventutis, quis corruptus, quis perditus inveniri potest qui se cum Catilina non familiarissime vixisse fateatur? 
¿Qué envenenador en toda Italia, qué gladiador, qué ladrón, qué sicario, qué parricida, qué falsificador de testamentos, qué sobornador, qué alocado, qué disipador, qué adúltero, qué mujer ligera de cascos, qué corruptor de la joventud, qué corrupto, qué perdido se podría encontrar que no confesase ser amigo íntimo de Catilina? 
Cicerón, Catilinarias, 2.7

21 nov. 2018

Enamorado

-τοὺς δὲ ἀληθινούς, ἔφη, τίνας λέγεις;
-τοὺς τῆς ἀληθείας, ἦν δ᾽ ἐγώ, φιλοθεάμονας. 
 -¿Quiénes dices que son los verdaderos filósofos? 
 -Quienes están enamorados de contemplar la verdad.  
Platón, República, 5.475e.

Alas

El único Red Bull que da alas es Zeus transformado en toro y volando con Europa.


El rapto de Europa, William Hilton