20 abr. 2015

Los ojos de ella

Cynthia prima suis miserum me cepit ocellis,  
Cintia me captivó por primera vez con sus ojos, pobre de mí,  
Prop. 1.1 1. 
 Cf.:
ne viles isti videantur ocelli, 
per quos saepe mihi credita perfidia est! 
hos tu iurabas, si quid mentita fuisses, 
ut tibi suppositis exciderent manibus. 
No tengas en tan poca consideración estos ojos, por los que tantas veces me he creído tu perfidia. Por ellos jurabas que, si me habías mentido en algo, te cayeran escondidos detrás de las manos. 
Prop. 1.15 33-36.

En estos pasajes, Propercio se hace eco de la tradición iniciada por Catulo de considerar a los ojos como lo más valioso que tenemos. Añado, además, este fragmento de Plauto:

quom mi illa dicet 'mi animule, mi Olympio, 
mea vita, mea mellilla, mea festivitas, 
sine tuos ocellos deosculer, voluptas mea,   
sine amabo ted amari, meus festus dies,
meus pullus passer, mea columba, mi lepus',  
Cuando ella me dice ‘mi alma, mi Olimpo, mi vida, mi mielecita, mi alegría, deja que te bese tus ojos, mi placer, deja que quiera quererte, mi día feliz, mi pequeño gorrión, mi paloma, mi liebre’. 
Pl. Cas. 1.134-138.

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