24 abr. 2015

Verbos de colores

En latín, y en menor medida en griego, el infijo –sc- puede añadirse a algunos verbos que denotan un estado para indicar un proceso durativo. Este fenómeno se da especialmente en verbos que indican color: así, de albeo (‘ser blanco’), palleo (‘estar pálido') o rubeo (‘estar rojo’), se forman albesco (‘emblanquecerse’), pallesco (‘palidecer’) o rubesco (‘enrojecer’). También en griego, γηράσκω (‘envejecer’) denota un proceso durativo, aunque el infijo -σκ- griego suele ser una simple marca de presente que cae en el aoristo o en el futuro (así en γιγνώσκω, ‘conocer’). En latín, algunos de estos verbos infijados admiten también preverbio, como exalbesco (‘emblanquecerse del todo, completamente’), o un sufijo factitivo, como rubefacio (‘volver rojo algo’).

Quizás el verbo con –sc- más conocido por los latinistas sea horresco, que encontramos en la Eneida durante el episodio de Laoconte:

ecce autem gemini a Tenedo tranquilla per alta   
(horresco referens) immensis orbibus angues       
incumbunt pelago pariterque ad litora tendunt; 
Hete aquí que, desde Tenedos, dos serpientes gemelas (¡me horrorizo al contarlo!) por el mar tranquilo vienen juntas formando círculos hasta la costa. 
Verg. A. 2, 203-5.

Curiosamente, las combinaciones de infijos, sufijos y preverbios no son ilimitadas. Virido (‘ser verde’) o nigro (‘ser negro’) admiten viridesco (‘verdear’) o nigresco (‘ennegrecerse’), pero no encontramos estas formas ni preverbadas (ex) ni sufijadas (-facio). Por otra parte, algunos colores carecen de verbo, como caerulus (‘azul’).

No hay comentarios:

Publicar un comentario