18 jul. 2015

Autoridad genealógica



En las sociedades orales es frecuente la referencia a la propia genealogía entre los miembros de una comunidad para identificarse. Pero además, la genealogía puede tener un propósito añadido: justificar los propios privilegios remontándolos a un antepasado. En el canto VI de la Ilíada, es famoso el episodio de amistad entre Glauco y Diomedes, quienes intercambian armas en medio del combate por tener unos antepasados que establecieron lazos de hospitalidad (ξενία). Glauco le recita su genealogía a Diomedes remontándola a un origen divino que le da autoridad y privilegios a él en el presente:

ἔστι πόλις Ἐφύρη μυχῷ Ἄργεος ἱπποβότοιο,
ἔνθα δὲ Σίσυφος ἔσκεν, ὃ κέρδιστος γένετ᾽ ἀνδρῶν,
Σίσυφος Αἰολίδης: ὃ δ᾽ ἄρα Γλαῦκον τέκεθ᾽ υἱόν,
αὐτὰρ Γλαῦκος τίκτεν ἀμύμονα Βελλεροφόντην:
‘ τῷ δὲ θεοὶ κάλλός τε καὶ ἠνορέην ἐρατεινὴν
ὤπασαν: αὐτάρ οἱ Προῖτος κακὰ μήσατο θυμῷ,
ὅς ῥ᾽ ἐκ δήμου ἔλασσεν, ἐπεὶ πολὺ φέρτερος ἦεν,
Ἀργείων: Ζεὺς γάρ οἱ ὑπὸ σκήπτρῳ ἐδάμασσε.
τῷ δὲ γυνὴ Προίτου ἐπεμήνατο δῖ᾽ Ἄντεια
κρυπταδίῃ φιλότητι μιγήμεναι: ἀλλὰ τὸν οὔ τι
πεῖθ᾽ ἀγαθὰ φρονέοντα δαΐφρονα Βελλεροφόντην.
ἣ δὲ ψευσαμένη Προῖτον βασιλῆα προσηύδα:
‘τεθναίης ὦ Προῖτ᾽, ἢ κάκτανε Βελλεροφόντην,
ὅς μ᾽ ἔθελεν φιλότητι μιγήμεναι οὐκ ἐθελούσῃ.’

Al fondo de Argos, tierra rica en caballos, hay la ciudad de Éfira. Ahí vivia Sísifo, quien fue el más astuto entre los hombres, Sísifo el eólida. Éste engendró Glauco; a su vez, Glauco fue el padre del intachable Belerofonte. A él, los dioses le dieron la belleza y una amable virilidad. Pero en su corazón, Pretos tramó desgracias contra él, quien siendo superior lo expulsó del territorio de los argivos, a quienes Zeus había sometido al cetro de Pretos. La mujer de Pretos, la divina Antea, deseaba locamente unirse con él secretamente. Pero no consiguió convencer al bienintencionado Belerofonte. Entonces ella, mintiendo, le dijo a Pretos: ‘Muere, Pretos, o mata a Belerofonte, quien ha querido unirse en amor conmigo en contra de mi voluntad’.

Hom. Il. 6. 152-165

Otro episodio famoso en el que nos remontamos a un antepasado divino en la genealogía lo encontramos en el segundo libro de Heródoto, quien nos cuenta que, estando en Egipto, recitó su genealogia a un sacerdote del faraón y éste se la desmintió.

Resulta muy interesante ver cómo algunos pasajes del Nuevo Testamento se hacen eco de esta vieja tradición genealógica griega y la aplican a Jesús para otorgarle autoridad, haciéndolo descender en última instancia del mismo Dios:

Καὶ αὐτὸς ἦν Ἰησοῦς ἀρχόμενος ὡσεὶ ἐτῶν τριάκοντα, ὢν υἱός, ὡς ἐνομίζετο, Ἰωσὴφ τοῦ Ἠλὶ τοῦ Μαθθὰτ τοῦ Λευὶ τοῦ Μελχὶ τοῦ Ἰανναὶ τοῦ Ἰωσὴφ τοῦ Ματταθίου τοῦ Ἀμὼς τοῦ Ναοὺμ τοῦ Ἑσλὶ τοῦ Ναγγαὶ τοῦ Μάαθ τοῦ Ματταθίου τοῦ Σεμεῒν τοῦ Ἰωσὴχ τοῦ Ἰωδὰ τοῦ Ἰωανὰν τοῦ Ῥησὰ τοῦ Ζοροβαβὲλ τοῦ Σαλαθιὴλ τοῦ Νηρὶ τοῦ Μελχὶ τοῦ Ἀδδὶ τοῦ Κωσὰμ τοῦ Ἐλμαδὰμ τοῦ Ἢρ τοῦ Ἰησοῦ τοῦ Ἐλιέζερ τοῦ Ἰωρὶμ τοῦ Μαθθὰτ τοῦ Λευὶ τοῦ Συμεὼν τοῦ Ἰούδα τοῦ Ἰωσὴφ τοῦ Ἰωνὰμ τοῦ Ἐλιακὶμ τοῦ Μελεὰ τοῦ Μεννὰ τοῦ Ματταθὰ τοῦ Ναθὰμ τοῦ Δαυὶδ τοῦ Ἰεσσαὶ τοῦ Ἰωβὴδ τοῦ Βόος τοῦ Σαλὰ τοῦ Ναασσὼν τοῦ Ἀμιναδὰβ τοῦ Ἀδμὶν τοῦ Ἀρνὶ τοῦ Ἑσρὼμ τοῦ Φάρες τοῦ Ἰούδα τοῦ Ἰακὼβ τοῦ Ἰσαὰκ τοῦ Ἀβραὰμ τοῦ Θάρα τοῦ Ναχὼρ τοῦ Σεροὺχ τοῦ Ῥαγαὺ τοῦ Φάλεκ τοῦ Ἔβερ τοῦ Σαλὰ τοῦ Καϊνὰμ τοῦ Ἀρφαξὰδ τοῦ Σὴμ τοῦ Νῶε τοῦ Λάμεχ τοῦ Μαθουσαλὰ τοῦ Ἑνὼχ τοῦ Ἰάρετ τοῦ Μαλελεὴλ τοῦ Καϊνὰμ τοῦ Ἐνὼς τοῦ Σὴθ τοῦ Ἀδὰμ τοῦ θεοῦ.

Jesús tenía unos treinta años cuando comenzó su actividad. Fue hijo, según se creía, de José. José fue hijo de Elí, que a su vez fue hijo de Matat, que fue hijo de Leví, que fue hijo de Melquí, que fue hijo de Janai, que fue hijo de José, que fue hijo de Matatías, que fue hijo de Amós, que fue hijo de Nahúm, que fue hijo de Eslí, que fue hijo de Nagai, que fue hijo de Máhat, que fue hijo de Matatías, que fue hijo de Semeí, que fue hijo de Josec, que fue hijo de Joiadá, que fue hijo de Johanán, que fue hijo de Resá, que fue hijo de Zorobabel, que fue hijo de Salatiel, que fue hijo de Nerí, que fue hijo de Melquí, que fue hijo de Adí, que fue hijo de Cosam, que fue hijo de Elmadam, que fue hijo de Er, que fue hijo de Jesús, que fue hijo de Eliézer, que fue hijo de Jorim, que fue hijo de Matat, que fue hijo de Leví, que fue hijo de Simeón, que fue hijo de Judá, que fue hijo de José, que fue hijo de Jonam, que fue hijo de Eliaquim, que fue hijo de Meleá, que fue hijo de Mená, que fue hijo de Matatá, que fue hijo de Natán, que fue hijo de David, que fue hijo de Jesé, que fue hijo de Obed, que fue hijo de Booz, que fue hijo de Sélah, que fue hijo de Nahasón, que fue hijo de Aminadab, que fue hijo de Admín, que fue hijo de Arní, que fue hijo de Hesrón, que fue hijo de Fares, que fue hijo de Judá, que fue hijo de Jacob, que fue hijo de Isaac, que fue hijo de Abraham, que fue hijo de Térah, que fue hijo de Nahor, que fue hijo de Serug, que fue hijo de Ragau, que fue hijo de Péleg, que fue hijo de Éber, que fue hijo de Sélah, que fue hijo de Cainán, que fue hijo de Arfaxad, que fue hijo de Sem, que fue hijo de Noé, que fue hijo de Lámec, que fue hijo de Matusalén, que fue hijo de Henoc, que fue hijo de Jéred, que fue hijo de Mahalaleel, que fue hijo de Cainán, que fue hijo de Enós, que fue hijo de Set, que fue hijo de Adán, que fue hijo de Dios.

Lc 3. 23-38.

No hay comentarios:

Publicar un comentario