26 jul. 2015

La lengua más antigua del mundo

En el segundo libro de su Historia, el viajero Heródoto nos transmite la disputa que tuvieron los frigios y los egipcios sobre cuál de los dos pueblos había sido el primero en habitar el mundo. Psamnético I, faraón egipcio del siglo VII a.C., ordenó llevar a cabo el siguiente experimento para solucionar la cuestión:
Ψαμμήτιχος δὲ ὡς οὐκ ἐδύνατο πυνθανόμενος πόρον οὐδένα τούτου ἀνευρεῖν, οἳ γενοίατο πρῶτοι ἀνθρώπων, ἐπιτεχνᾶται τοιόνδε. παιδία δύο νεογνὰ ἀνθρώπων τῶν ἐπιτυχόντων δίδωσι ποιμένι τρέφειν ἐς τὰ ποίμνια τροφήν τινα τοιήνδε, ἐντειλάμενος μηδένα ἀντίον αὐτῶν μηδεμίαν φωνὴν ἱέναι, ἐν στέγῃ δὲ ἐρήμῃ ἐπ᾽ ἑωυτῶν κέεσθαι αὐτά, καὶ τὴν ὥρην ἐπαγινέειν σφι αἶγας, πλήσαντα δὲ γάλακτος τἆλλα διαπρήσσεσθαι: ταῦτα δὲ ἐποίεέ τε καὶ ἐνετέλλετο Ψαμμήτιχος θέλων ἀκοῦσαι τῶν παιδίων, ἀπαλλαχθέντων τῶν ἀσήμων κνυζημάτων, ἥντινα φωνὴν ῥήξουσι πρώτην: τά περ ὦν καὶ ἐγένετο. ὡς γὰρ διέτης χρόνος ἐγεγόνεε ταῦτα τῷ ποιμένι πρήσσοντι, ἀνοίγοντι τὴν θύρην καὶ ἐσιόντι τὰ παιδία ἀμφότερα προσπίπτοντα βεκὸς ἐφώνεον, ὀρέγοντα τὰς χεῖρας. τὰ μὲν δὴ πρῶτα ἀκούσας ἥσυχος ἦν ὁ ποιμήν: ὡς δὲ πολλάκις φοιτέοντι καὶ ἐπιμελομένῳ πολλὸν ἦν τοῦτο τὸ ἔπος, οὕτω δὴ σημήνας τῷ δεσπότῃ ἤγαγε τὰ παιδία κελεύσαντος ἐς ὄψιν τὴν ἐκείνου. ἀκούσας δὲ καὶ αὐτὸς ὁ Ψαμμήτιχος ἐπυνθάνετο οἵτινες ἀνθρώπων βεκός τι καλέουσι, πυνθανόμενος δὲ εὕρισκε Φρύγας καλέοντας τὸν ἄρτον. οὕτω συνεχώρησαν Αἰγύπτιοι καὶ τοιούτῳ σταθμησάμενοι πρήγματι τοὺς Φρύγας πρεσβυτέρους εἶναι ἑωυτῶν. 

Cuando Psamnético, a pesar de sus investigaciones, no logró solucionar quiénes habían sido los primeros hombres, tuvo esta idea. Dio dos bebés al primer pastor que vio para que los criara entre el ganado, ordenando que nadie dijera ninguna palabra delante suyo, y que vivieran solos en una cabaña desierta. Y que cuando fuera el momento, que viniera una cabra para darles leche, y luego él se ocuparía de las demás cosas. Psamnético mandó hacer esto porque quería escuchar a los niños, después de los primeros balbuceos, a ver con qué palabra hablarían primero. Y esto fue lo que pasó. Cuando pasaron dos años desde que el pastor iba haciendo esto, una vez él abrió la puerta y, al entrar, ambos niños se arrodillaron y le dijeron becos alargando las manos. Cuando el pastor escuchó esto no hizo nada, pero al haber entrado muchas veces y al escuchar siempre aquella misma palabra, se lo dijo a su amo y le llevó los niños para que los viera. También Psamnético escuchó esto e investigó qué hombres decían becos. Habiendo investigado encontró que los frigios llaman así al pan. De esta forma los egipcios se reunieron y aceptaron el hecho de que los frigios eran más antiguos que ellos. 

Hdt. 2.2.2-5

Esta anécdota que recoge Heródoto me ha hecho pensar en el caso del enfant sauvage. Los lingüistas afirman que los niños sin contacto con datos lingüísticos (input) durante su infancia son incapaces de aprender una lengua más tarde. Teniendo esto en cuenta, la historia de Psamnético narrada por Heródoto adopta un tono todavía más grotesco si cabe. 

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