7 ago. 2015

La rueda de la fortuna

Hay pocas ideas más genuinamente griegas que la concepción de la felicidad como algo transitorio, o mejor aún, como algo que puede girarse en contra cuando se encuentre en su punto más alto. Para los filósofos epicureístas, la felicidad (εὐδαιμονία) debe hallarse en su justa medida; la relación con nuestro δαίμων particular ha de ser buena, pero tampoco excesivamente buena si queremos evitar un cambio brusco en nuestra suerte. Los filósofos estoicos, por el contrario, conciben la vida como irremediablemente llena de desgracias, haciéndose eco de una tradición muy antigua en el pensamiento griego. He encontrado una sentencia de Menandro y un fragmento de Baquílides al respecto:
Μακρὸς γὰρ αἰὼν πολλὰς συμφορὰς ἔχει. 
Una vida larga conlleva muchas desgracias. 
Men. 482
Cf.:
ὄλβιος δ´ οὐδεὶς βροτῶν πάντα χρόνον. 
Ningún mortal es feliz toda la vida. 
Bacc. Fr. 54