4 feb. 2017

Aristóteles y los maestros

οὐ γὰρ φαίνονται οὐδ᾽ ἰατρικοὶ ἐκ τῶν συγγραμμάτων γίνεσθαι. καίτοι πειρῶνταί γε λέγειν οὐ μόνον τὰ θεραπεύματα, ἀλλὰ καὶ ὡς ἰαθεῖεν ἂν καὶ ὡς δεῖ θεραπεύειν ἑκάστους, διελόμενοι τὰς ἕξεις: ταῦτα δὲ τοῖς μὲν ἐμπείροις ὠφέλιμα εἶναι δοκεῖ, τοῖς δ᾽ ἀνεπιστήμοσιν ἀχρεῖα. 
Porque no parece que los médicos lleguen a serlo gracias a unos escritos. Estos escritos quieren describir no sólo los tratamientos, sino también cómo curar y cómo tratar cada paciente, de acuerdo con cada temperamento; pero parece que estos escritos son útiles sólo para los expertos, mientras que no sirven para los inexpertos. 
Aristóteles, Ética a Nicómaco, 1181b 2-5

Recupero hoy un breve pero interesantísmo pasaje de Aristóteles sobre la transmisión de las ciencias. El filósofo estagirita se da cuenta de que la externalización del conocimiento mediante el texto y la escritura no garantiza su inteligibilidad, sino tan sólo su conservación. El ejemplo que pone es demoledor incluso hoy en día: los textos médicos. Si uno no tiene ni idea de medicina, la lectura de un texto médico le resultará muy poco productiva.

A mi parecer, Aristóteles hace hincapié aquí en el hecho de que la transmisión del conocimiento es siempre mediada por el ser humano, y más concretamente, por la figura del maestro. Los textos y la tecnología de la escritura sólo sirven para ampliar nuestro saber si previamente alguien –un maestro- nos ha dado una mínima base – en este caso, de medicina-. El soporte escrito garantiza la posteridad de los contenidos, pero no su entendimiento y aplicación, porque esto sólo lo puede garantizar un buen maestro.

El caso de las matemáticas, o del griego y del latín, me parece ejemplar. Difícilmente un autodidacta en estas materias llegará tan lejos como alguien que haya recibido una formación mediada por un maestro en ellas. Las matemáticas, como las lenguas de corpus, deben ser explicadas en una primera instancia. Quizás por esto tengo cierta manía a algunos profesores que tuve – de historia y de literatura comparada- que no tenían ningún tipo de conocimiento propio que sólo ellos pudieran transmitir, sino que todo cuanto explicaban podía aprenderse leyendo directamente el manual de turno, sin necesidad alguna de la intervención de un profesor. ¿Qué diantres hacían ahí, entonces? Me ahorraré los nombres, pero un barniz de cultura general lo puede adquirir cualquiera. Basta con abrir Wikipedia de vez en cuando.


En cambio, probad a aprender latín con Wikipedia y me contáis la experiencia.

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