9 feb. 2017

Nuestros destinos

Arthur Schopenhauer, “Especulación trascendente sobre la aparente intencionalidad en el destino del individuo”, en Parerga y Paralipómena I, 1851 (ed. Valdemar, 2009, trad. José Rafael Hernández Arias, Luis Fernando Moreno Claros y Agustín Izquierdo, pgs. 242-243):
Un gran acontecimiento mundial se adapta al destino de muchos miles, a cada uno de manera individual. Todos los acontecimientos en la vida de un hombre estarían, por consiguiente, en dos formas completamente diferentes de relación: en primer lugar, en la relación objetiva y causal del curso natural; en segundo lugar, en una relación subjetiva, que sólo existe respecto al individuo que la experimenta, y que es tan subjetiva como sus propios sueños, en la cual, sin embargo, tanto su sucesión como su contenido están asimismo determinados, pero del mismo modo en que la sucesión de las escenas de un drama por el plan de autor. Como consecuencia de esas dos formas coexistentes de relación y de que el acontecimiento concreto se inserta a la perfección como un eslabón de dos cadenas completamente diferentes en ambas, el destino de uno se adapta cada vez al destino del otro, y cada uno es héroe de su propio drama, pero al mismo tiempo figurante en un drama ajeno.

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