5 feb. 2017

Res

Pompeu Fabra, Converses filològiques, nº 28, 16-12-1919 (Barcelona, 1984, ed. Joaquim Rafel i Fontanals, vol. I, pg. 29):
D'un home coratjós direm que "res no l'espanta"; d'un home temorenc direm que "no res l'espanta".
De un hombre valeroso diremos que “nada lo atemoriza”; de un hombre cobarde diremos que “lo atemoriza nada”.

Complicada traducción de uno de los mejores momentos de las cartas que Pompeu Fabra publicaba en los periódicos barceloneses a principios de siglo XX, cada vez que alguien criticaba públicamente su flamante gramática. El pronombre catalán res equivale al castellano nada semánticamente, pero sus usos sintácticos son bastante distintos. Sin ánimos de entrar en la cuestión en profundidad, en catalán res no puede negar una frase, sino que se necesita de un no que la niegue –en francés, en cambio, para negar es obligado el pas, y no el non-. Fabra hace hincapié en esto con el primer ejemplo, donde el no convierte a res en sinónimo de nada, mientras que en el segundo ejemplo, una frase afirmativa, no res es sinónimo de muy poca cosa.

Mi traducción castellana juega con la pragmática y la posición de foco en la frase. A pesar de que sería necesario un contexto, cuando nada está en la posición habitual del sujeto sobreentendemos una frase negativa (primer ejemplo), mientras que en el segundo ejemplo, al desplazarlo de su posición habitual de sujeto, el lector pone énfasis en la intención del hablante y entiende –o debería entender- una frase afirmativa, i.e. que se asusta por nada.

Agradeceré cualquier corrección si fuese oportuna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario