15 abr. 2019

Espino blanco

El espino blanco (Crataegus monogyna) suele tener el fruto con una sola semilla. Por eso recibe el epíteto griego monogyna, “de una sola mujer”, que los nombres vulgares en las lenguas europeas suelen respetar: así el inglés single-seeded hawthorn, o el francés aubépine à un style. Me gusta pensar que uno de sus apelativos catalanes, cirerer de la Mare de Déu, también recibe su nombre por esto.

La felicidad extrovertida

Bertrand Russell, La conquista de la felicidad, 1930, Londres (trad. Juan Manuel Ibeas, 2000, Barcelona, pg. 24):
Pero principalmente [el hecho de que sea feliz ahora] se debe a que me preocupo menos por mí mismo. (...) Poco a poco aprendí a ser indiferente a mí mismo y a mis deficiencias; aprendí a centrar la atención, cada vez más, en objetos externos; el estado del mundo, diversas ramas de conocimiento, individuos por los que sentía afecto.
pg. 25:
En cambio, el interés por uno mismo no conduce a ninguna actividad de tipo progresivo.
pg. 27:
Todo éxito verdadero en el trabajo depende del interés auténtico por el material relacionado con el trabajo.
pg. 34:
Una parte indispensable de la felicidad es carecer de algunas de las cosas que se desean. 

12 abr. 2019

Una educación helénica

Sir Richard Francis Burton, Relato personal de una peregrinación a Medina y a la Meca, 1855-6, Londres (ed. Quaderns Crema, 2003, pg. 131, traducción mía a partir del catalán):
Constantinopla le había transmitido un gusto por la poesía anacreóntica y por la compañía de mujeres de reputación dudosa, una afición a las bebidas fuertes (...) y una manera frívola y desganada de tratar cualquier tema serio.

Un camino personal

Idealmente, cuanto uno más va creciendo más se convierte en uno mismo. Nos separamos de los demás, nos convertimos en seres únicos y distinguibles: es lo que los psicólogos llaman individuación, un proceso que ocupa toda nuestra vida. En mi opinión, cuanto más individuados estamos, más éxito cosechamos socialmente, y más capaces somos de influir en los demás. Es casi una paradoja: cuanto más distinto de los otros es uno, más le comprenden, admiran o imitan estos mismos otros.

8 abr. 2019

No hemos nacido sólo para nosotros

Sed quoniam, ut praeclare scriptum est a Platone, non nobis solum nati sumus ortusque nostri partem patria vindicat, partem amici, atque, ut placet Stoicis, quae in terris gignantur, ad usum hominum omnia creari, homines autem hominum causa esse generatos, ut ipsi inter se aliis alii prodesse possent, in hoc naturam debemus ducem sequi, communes utilitates in medium afferre mutatione officiorum, dando accipiendo, tum artibus, tum opera, tum facultatibus devincire hominum inter homines societatem. 
No obstante, y como Platón escribió elocuentemente, no hemos nacido sólo para nosotros, y el país nos pide una parte de nuestra existencia, igual que los amigos. Como les gusta decir a los estoicos, todo cuanto ha nacido en la tierra ha sido creado para el uso humano; también los humanos hemos nacido para los demás humanos, con tal de poder ayudarnos mútuamente -y en esto debemos seguir a la Naturaleza-. Debemos contribuir al bien común con un intercambio de saberes, con el dar y con el recibir, con las artes, con las obras, y construir con nuestras facultades un mundo humano para los humanos. 
Cicerón, De Officiis, 1.22

El arte de la paciencia

Agradezco sobre todo dos cosas a haber aprendido las lenguas clásicas: poder leer literatura antigua en su lengua original, y haber adquirido el arte de la paciencia. Aprender latín y griego fue duro, mucho más duro que aprender inglés o francés: su riquísima morfología –reconocible, en el caso del latín, tan sólo de una forma remota en castellano y catalán-, su sintaxis única y sui generis –las lenguas romances la han cambiado de raíz, respecto al latín, y el griego moderno está sintácticamente muy balcanizado, respecto al clásico-, su léxico inacabable o las dificultades particulares de cada autor me trajeron muchísimos quebraderos de cabeza en los primeros tres años de carrera. Si no eres filólogo clásico, pero has cursado latín y griego en bachillerato, te has llevado una impresión equivocada del latín y del griego: has tratado con ellos sólo de una forma anestésica y artificial, controlada y adaptada. El latín y el griego, y sus respectivos autores, son artefactos francamente difíciles de manejar cuando se los toma directamente y en su hábitat natural e indomado: en los textos clásicos.

Interiorizar los participios griegos o la pasiva latina me llevó mi digestión intelectual particular. Y eso me ayudó a comprender bien el viejo dicho griego: ‘las cosas que valen la pena cuestan’ (χαλεπὰ τὰ καλά, chalepá ta kalá), y a cultivar una humildad intelectual, una pasión por ir paso a paso y por el trabajo bien hecho. A otro, esto se lo habrán enseñado el arte de la costura, la astronomía o reparar relojes antiguos. Sea cual sea tu caso, estemos orgullosos de haber aprendido la humildad.


6 abr. 2019

Frigusculum

Estoy pasando el fin de semana en Solsona, en casa de mis suegros. El frío nos acompaña a pesar de estar ya en abril, como si el invierno quisiera despedirse a lo grande. El latín tiene una palabra para esto: frigusculum, literalmente ‘pequeño frío’. Los romanos, por cierto, también lo usaban para hablar del distanciamiento entre un marido y una mujer. No es mi caso, por suerte.

5 abr. 2019

Las mariposas y el griego

Algunos adjetivos griegos, que los helenistas encontramos con frecuencia en nuestros textos, son compartidos también por la nomenclatura biológica, especialmente cuando se trata de clasificar mariposas. Algunos ejemplos son astyanaks (ἀστυάναξ), ‘gobernador de la ciudad’, documentado en Homero y usado en una especie de mariposa de la familia Basilarchia; philenor (φιλήνωρ), ‘amable con los hombres’, usado por los poetas líricos y también para clasificar una mariposa de la familia Battus; o el compuesto glaukopsyche (γλαυκός, glaukós, y ψυχή, psyché), literalmente ‘alma gris’, que nombra a una familia de mariposas americana.

Glaucopsyche lygdamus

La gallina psicodélica

En su Historia Natural, Plinio nos describe al exótico pájaro Tragopan al lado del pegaso o de la sirena, pero en el siglo XIX Georges Cuvier demostró que, como mínimo, este primero sí que existía. Larga vida a la gallina psicodélica.


Cabezas de tragopan

2 abr. 2019

Escitas travestidos

οἱ δὲ μετὰ ταῦτα ἐπειδὰν ἀφίκωνται παρὰ γυναῖκας καὶ μὴ οἷοί τ᾽ ἔωσι χρῆσθαί σφισιν, τὸ πρῶτον οὐκ ἐνθυμεῦνται, ἀλλ᾽ ἡσυχίην ἔχουσι. ὁκόταν δὲ δὶς καὶ τρὶς καὶ πλεονάκις αὐτοῖσι πειρωμένοισι μηδὲν ἀλλοιότερον ἀποβαίνῃ, νομίσαντές τι ἡμαρτηκέναι τῷ θεῷ, ὃν ἐπαιτιῶνται, ἐνδύονται στολὴν γυναικείην καταγνόντες ἑωυτῶν ἀνανδρείην. γυναικίζουσί τε καὶ ἐργάζονται μετὰ τῶν γυναικῶν ἃ καὶ ἐκεῖναι. 
Cuando (los escitas) intentan ligar con las mujeres y éstas no les dejan unirse a ellos, primero no se preocupan mucho, sino que se mantienen tranquilos. Pero cuando a la segunda, y a la tercera, y más veces aún no les sale bien, creen que han ofendido a una divinidad, a quien culpan, y se visten de mujeres, se castigan por su afeminación, se comportan como mujeres y trabajan al lado de las mujeres del pueblo. 
Hipócrates, Aires, aguas y lugares, 22.

The Rocky Horror Picture Show (1975)

La vía humana

Doctor en Alaska
Recuerdo una conversación que tuve con mi médico de cabecera hace ya unos años. Cuando le comenté que estaba estudiando clásicas, él me dijo que su hijo estaba cursando una señora ingeniería. «Pero al final», sentenció, «todo depende de tu plan de vida. Hay quien tiene claro que quiere trabajar tranquilamente en un pueblo hasta jubilarse». Naturalmente, quien habiendo cursado medicina –y pudiendo ser cirujano- se acaba dedicando a la medicina de familia, como era su caso, entiende y apoya esta opción. En aquel momento yo no me planteaba nada de esto: no me matriculé en clásicas con mi vida laboral in mente. Pero poco a poco el tema ha ido surgiendo, a la fuerza.

Con mi nota de selectividad podría haberme matriculado en derecho cómodamente. Y con mi nota de expediente en la carrera podría haber hecho el doctorado, también cómodamente. Pero las decisiones que tomamos, y que nos van dando una sustancia muy personal a cada uno, me empujaron a la vía docente de las lenguas clásicas. Al principio yo partía de una premisa equivocada: que en esta esfera también se me valoraría, ante todo, académicamente. Y que, como podría haber hecho derecho y como podría haber hecho el doctorado cómodamente, en este otro mundo esto se me tendría en cuenta. Aunque no sabía cómo ni por qué.

Naturalmente, el mundo laboral va por otros derroteros. Adaptarse a él, y al inevitable trato con seres humanos que conlleva, es lo que he llamado “la vía humana”. Es un proceso de bajar desde las altas esferas académicas en las que uno ha sido formado hacia un sustrato más terrenal. Es aprender a valorar otras cosas aparte del conocimiento per se o del éxito reconocido. Me refiero sobre todo a valorar el trato humano, aún cuando no salga siempre del todo bien.

Hace poco me he hecho con la serie completa de ‘Doctor en Alaska’ (Northern Exposure). Los primeros capítulos, que estoy visualizando estos días, ilustran bien este camino: el de recuperar los motivos, humanizantes y originales, que nos motivaron a estudiar. El protagonista de la serie es un médico judío de Nueva York que acaba destinado a lo que él considera ser un pueblucho perdido de la mano de Dios. Y parte de la serie es la historia de su adaptación a este medio rural. Al final, tanto la historia de la serie, como la mía, como probablemente la de mi médico de cabecera, es una historia de apreciar y cultivar la propia humildad.

1 abr. 2019

La virtud de los catalanes

καὶ γὰρ εἰ πάντας ἐνδέχεται σπουδαίους εἶναι, μὴ καθ᾽ ἕκαστον δὲ τῶν πολιτῶν, οὕτως αἱρετώτερον: ἀκολουθεῖ γὰρ τῷ καθ᾽ ἕκαστον καὶ τὸ πάντας. 
Si es posible que todo un pueblo sea virtuoso sin que lo sean individualmente sus ciudadanos, esto último sigue siendo preferible: pues se deduce que, de serlo individualmente, también lo serán como pueblo. 
Aristóteles, Política, 7.1332a.
Los catalanes le hubiésemos caído bien a Aristóteles. Como pueblo, nuestras empresas políticas no suelen acabar bien, pero nuestra virtud política individual sigue intacta. Había un historiador de mis tierras, cuyo nombre he olvidado, que lo sintetizaba diciendo que era la gente quien resistió y aguantó el franquismo, y no el pueblo. No puedo estar más de acuerdo.