Actualizo desde un
cómodo retiro rural en casa de mi pareja. Hoy hemos ido a recoger moras. No me
puedo resistir a presentar la cosecha con una foto... y de comentar un poco de
latín:
Quisquis amat nigra(m) nigris carbonibus ardet. Nigra(m) cum video, mora libenter aedeo.
Quien ama a una morena arde con carbones negros. Cuando veo a una morena me como unas moras con mucho gusto.
Corpus Inscriptionum Latinarum, IV, 6892
Ésta es una curiosísima
inscripción latina de Pompeya. Por lo que recuerdo, no hay consenso en si nigra hace referencia a una chica morena o negra. En cualquier caso, hay un juego de palabras entre las
mujeres morenas –las predilectas del gamberro romano que inscribió esto hace ya
dos mil años- y los carbones negros (nigram/nigris). La metáfora de arder de amor era ya conocida en época
imperial, deduzco.
Luego están las moras. No
recuerdo un solo pasaje en toda la literatura clásica en el que las moras sean
afrodisíacas, pero nuestro grafitero anónimo las asocia al sexo. He buscado en
Dioscórides y tampoco hay nada de nada. Eso sí, aracnofóbicos: las hojas del
moral curan las mordeduras de tarántula, según el farmacéutico griego:
ὁ δὲ χυλὸς τῶν φύλλων φαλαγγιοδήκτοις ἀρήγει ποθεὶς κυάθου πλῆθος.
El zumo de las hojas (sc. del moral) bebido en cantidad de un ciato ayuda a quienes han sido mordidos por una tarántula.
Dioscórides, De materia medica, 1.126

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada
Nota: Només un membre d'aquest blog pot publicar entrades.