Esclavos ellos mismos
Max Stirner, “Los
falsos principios de nuestra educación”, 1842 (citado en Ni Dios ni amo: Antología del Anarquismo, Daniel Guérin, París,
1970, pg. 22):
Y sin embargo sería
preciso que nos metiéramos en la cabeza que el papel supremo del hombre no es
ni la instrucción, ni la civilización, sino la autoactividad. ¿Equivale esto a
abandonar la cultura? No, ni a sacrificar la libertad de pensamiento, sino en
transfigurarla en libertad de voluntad. El día en que el hombre haga cuestión
de honor el sentirse o el conocerse a sí mismo, de actuar por sí mismo, con
toda autonomía, con toda conciencia de sí mismo, con plena libertad, ese día
cesará de ser para sí mismo un objeto extraño e impenetrable, tenderá a disipar
la ignorancia que limita e impide su pleno conocimiento de sí mismo.
Se despierta en el
hombre la idea de la libertad, los hombres libres sólo sueñan con liberarse a sí
mismos ahora y siempre; pero, al contrario, no se hacen más que hombres
instruídos, que se adaptan a todas las circunstancias de la manera más
refinada, que caen al nivel de las almas sumisas y serviles. ¿Qué son, en su
mayoría, nuestros bellos señores llenos de espíritu y de cultura? Esclavistas
burlones, esclavos ellos mismos.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada
Nota: Només un membre d'aquest blog pot publicar entrades.