Creo que no existe un
perfil único de helenista. Tengo muchos colegas que enseñan griego clásico y a
todos nos interesan cosas muy distintas. Está, por ejemplo, el fanático de la
historia antigua, el interesado en filosofía, el que sabe latín y el que no. El
que viene de estudiar griego moderno y el que quiere centrarse en los textos
clásicos únicamente. Todos ellos tienen su propia forma de estudiar y aprender
griego antiguo, y seguramente todos nosotros deberíamos encontrar la nuestra.
Lo que sigue son, simplemente, algunas orientaciones basadas en mi experiencia personal
como estudiante y, a la postre, profesor de griego antiguo.
¿Por dónde empiezo?
Como en cualquier otra
empresa de la vida, empieza por no cerrar tu mente. Quizás te interesa leer la Odisea en su lengua original y acabas
descubriendo que tu pasión es la comedia antigua. Puede que no tengas ni idea
de etimología y te acabe atrapando. Puede que empieces con un manual muy
innovador, parecido al de las lenguas vivas, y te acabes pasando a otro más
tradicional para entender algún punto confuso. De todos modos, hablaré de los
materiales más adelante.
Hay otras cosas que también
vale la pena dejar claras desde el inicio. Por ejemplo, que distinguirás
siempre un buen helenista de un mal helenista por cómo leen el griego en voz
alta. El alfabeto, aunque asuste al principio, será el menor de tus problemas,
pero procura practicarlo mucho junto con los diptongos y los espíritus ásperos.
Lee el griego en voz alta siempre que puedas.
Piensa que cuánto más
griego sepas, mejor lo leerás. En cuanto te familiarices con las desinencias y
afijos verbales los leerás de corrido porque los vas a reconocer de inmediato. Y esto me lleva a otro consejo: aprende
siempre un poco de morfología, un poco de sintaxis y un poco de vocabulario juntos. No dejes ninguno de estos
aspectos de lado. No pospongas aprender vocabulario, ni practicar con las
declinaciones. Si no entiendes una construcción sintáctica, no pases la página.
Planificar bien tu estudio te puede ahorrar meses de darte contra la pared sin
avanzar.
El griego te enseñará a
ser paciente
Estudiar griego cambiará
tu percepción temporal. No es broma. Puedes llegar a dominar el latín en dos o
tres años, pero esto será más complicado con el griego. Cuando leas a Platón
con (cierta) soltura, te darás cuenta de que ese griego no te sirve con Homero.
Si estudias el Nuevo Testamento, Sófocles te parecerá una lengua distinta.
Aprender griego antiguo en tres años, sin saber latín ni griego moderno, es un
objetivo demasiado ambicioso. En vez de esto, plantéalo como un camino de
recorrido indefinido y, ante todo, disfruta
del proceso.
Recuerda: el griego se
digiere
Exactamente igual que
las comidas navideñas. Los participios te costarán tiempo de memorizar y
entender, pero cuando los recuperes un año después de haberlos hecho te parecerán
lo más natural del mundo – puede, incluso, que los eches de menos en tu lengua
materna-. Pasa lo mismo con el vocabulario, las preposiciones o la métrica.
Muchos estudiantes de griego funcionan como los buenos cocidos: si los dejas
reposar un tiempo son todavía más buenos.
El famoso ‘click’: ¡ya
sé griego!
A mí nunca me pasó,
pero lo he oído en repetidas ocasiones. Compañeros míos que hacían griego como
quien descifra un jeroglífico, hasta que un buen día se levantaron por la
mañana y entendían a la primera todas aquellas frases que antes parecían cifradas
por el mismísimo Satanás. En el fondo, esto va relacionado con la ‘digestión’
de la que acabo de hablar.
¿Qué debo saber antes?
Saber latín o griego
moderno es siempre un buen background,
pero tampoco desesperes si no es tu caso. Lo que debes saber antes es que el
griego es enormemente divertido y que causa verdadera (y sana) adicción. Su curva
de dificultad puede parecer enorme al principio, pero se estabiliza a lo largo
y acaba bajando –a diferencia de lo que ocurre con otras lenguas-. También
debes saber que el diccionario es una arma de doble filo. Te sacará de apuros
pero puedes acabar muy intoxicado, a diferencia de lo que pasa con el latín. Lo
mejor es que te vayas haciendo tu propio diccionario, escrito, mental o grabado
en mp3.
Materiales
A mí me fue muy bien
con el Athénaze de Vivarium Novum (no
confundir con el de Oxford) y la Gramática de Berenguer Amenós para consultas
puntuales. Reading Greek o Assimil también son buenas opciones. Si
quieres algo más tradicional desde el inicio, Introduction to Attic Greek de Mastronarde puede ser tu libro. Eso
sí: recomiendo vivamente buscar algún profesor particular, como mínimo los
primeros meses, para coger carrerilla.
Entradas relacionadas:
· Algunos consejos para aprender latín
Entradas relacionadas:
· Algunos consejos para aprender latín

Excel·lents consells!
ResponEliminaCómo puedo estudiar griego antiguo
ResponElimina