3 de nov. 2017

Sintaxis de colores

Supongamos que yo os doy un juego de mesa. En este juego hay un tablero y unas tarjetas. El tablero está dividido en tres casillas: entidades, relaciones y procesos. La casilla de las entidades es de color rojo, la de las relaciones es azul y la de los procesos es verde. Una entidad es arrelacional y autónoma. Para relacionar dos entidades necesitas un proceso. Una relación es algo complementario que se junta con una entidad o con un proceso.

Las tarjetas de nuestro juego contienen frases en castellano, y nosotros hemos decidido pasar la tarde clasificando, por sentido, cada uno de los elementos de las tarjetas en una casilla del tablero. Sacamos una tarjeta y leemos esto:

El amante de los animales negó enérgicamente haber ido a la manifestación taurina.
Reconocemos dos entidades autónomas: el amante y haber ido, unidas por el proceso negó. La primera entidad se junta con la relación de los animales; el proceso negó se junta con la relación enérgicamente, y la entidad haber ido se junta con la relación a la manifestación taurina. Nos queda algo así:

 El amante de los animales negó enérgicamente haber ido a la manifestación taurina.
Ésta es, muy grosso modo, una forma de analizar frases propia de algunas teorías cognitivistas e inspirada en la psicología de la Gestalt. La explicación sintáctica de esta frase en gramática tradicional, por el contrario, es complicadísima: el sujeto deriva de un verbo (amar) y tiene un argumento reminiscente de su antiguo estatus verbal (de los animales); el verbo es transitivo y su objeto directo es una subordinada de infinitivo concertada en la que el sujeto se elide por coincidir con el de la oración principal (el amante); de los animales es complemento del nombre, enérgicamente es complemento circunstancial de manera, y a la manifestación taurina, complemento de régimen verbal.

Realmente, con este segundo análisis mucho más técnico obviamos algunos hechos clave: por ejemplo, que las categorías léxicas (nombre, adverbio, adjetivo...) tienen fronteras difusas (Haber ido es un verbo, pero al estar en infinitivo actúa a modo de nombre). Más aún: obviamos que las funciones sintácticas pueden proyectarse de formas muy distintas; en efecto, en nuestro juego de mesa hemos dado la misma categoría de ‘relacional’ a un sintagma nominal que a un adverbio.

Curiosamente, los defensores de la ‘economía de medios’ en las teorías lingüísticas suelen ser más partidarios del análisis tradicional. El problema con ello es que hemos repetido tantas veces palabras como ‘Complemento directo’ o ‘Oración subordinada’ que ya no percibimos por qué los gramáticos alejandrinos, romanos y medievales los llamaban así. Son puras categorías que atribuimos a la sintaxis sin entender qué significan. Espero que mi súper juego de mesa os haya ayudado a ‘rellenarla’ de sentido.

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