Vuelvo al blog tras un
mes de inactividad. Mis disculpas, pero mi vida interior va en círculos. Y
hasta hace bien poco, tocaba dejar reposar esto. ¿La alternativa? Mirar las
redes sociales. Hastiado, cómo no, vuelvo aquí a hablar de lo que realmente me interesa,
a sabiendas de que estas cosas interesan a muy poca gente a parte de a mí.
Internet tiene estos
problemas. Era una herramienta estupenda hasta que el capital, ayudado por la
estupidez de la gente, lo echó a perder. Si en vez de cuentas en instagram,
facebook o twitter tuviésemos blogs, nos ahorraríamos una barbaridad de estupideces.
Como ya he dicho alguna vez, el blog es para ti. La foto con filtros de
instagram, para los demás.
Entiendo que el blog es
una herramienta que me permite cultivar mis intereses, y en menor medida
compartirlos. No es ningún altavoz. Personalmente, yo huyo de la gente que usa
internet (o las redes, su sinónimo) como altavoz. Igual que huyo de los
escritores que “tienen muchas cosas que
decir”, y además lo hago por los mismos motivos.
Creo que lo interesante
de las redes, y especialmente de los blogs, es ejercer nuestro criterio a la
hora de elegir los contenidos. (Naturalmente, poquísimos lo hacen. Incluso yo,
haciéndolo, he acabado tan intoxicado que vuelvo a éste, mi refugio). Qué menos
que recordar para ello aquel pasaje de las Noctes
Atticae de Aulo Gelio donde Varrón discute cómo celebrar un simposio con
éxito:
“Nec loquaces autem,” inquit, “convivas nec mutos legere oportet, quia eloquentia in foro et aput subsellia, silentium vero non in convivio, set in cubiculo esse debet.” Sermones igitur id temporis habendos censet non super rebus anxiis aut tortuosis, sed iucundos atque invitabiles et cum quadam inlecebra et voluptate utiles, ex quibus ingenium nostrum venustius fiat et amoenius.
(Varrón) dice : “no invites a los charlatanes, ni tampoco conviene elegir a los mudos, porque la elocuencia debe estar en el foro y en los tribunales, y el silencio no en tu banquete, sino en la cama”. Por lo tanto, (Varrón) juzga que las conversaciones en el banquete no deben tratar sobre temas angustiosos o complicados, sino divertidos y sugerentes, con cierto gancho y placer, a partir de los cuales nuestro ingenio se vuelva más agudo y agradable.
Aulo Gelio, Noches áticas, XIII, 11.
Mutatis
mutandis, estas palabras retratan el (correcto) uso de internet.
No vamos a cambiar el mundo ni sus injusticias delante de una pantalla. Pero
quizás podamos sublimarnos un poco a nosotros mismos. A mí nunca se me
ocurriría tomarme una cerveza o un licor nada más despertarme por la mañana. Es
descabellado contaminar tu cuerpo de esta forma tan temprano. Sin embargo, casi
cada mañana ojeo las redes, y eso es contaminar el alma de una forma muy peor. He
decidido acabar con eso; puede que yo sea un platónico acabado... o puede que
tenga razón.
Nos alegramos de tu vuelta. Yo y, ya sabes, esos muy pocos a los que les interesan estos asuntos.
ResponElimina