22 de març 2019

Una clase de secundaria

τὸ νέον ἅπαν ὡς ἔπος εἰπεῖν τοῖς τε σώμασι καὶ ταῖς φωναῖς ἡσυχίαν ἄγειν οὐ δύνασθαι. 
Todos los jóvenes, por decirlo así, son incapaces de tener en reposo el cuerpo y el habla. 
Platón, Leyes, 653a-e.
Este es el primer año que doy clase de lengua en primero y segundo de la ESO. Toda una experiencia para quien estaba acostumbrado a la tranquilidad del bachillerato. Si Platón nos habla de la energía inacabable de los más jóvenes, que yo también he constatado, a mí me gustaría resaltar sus capacidades. Tengo la certeza de que hay muchos alumnos más inteligentes que yo. Alumnos que entienden cuestionas técnicas y complicadas muy rápido; mucho más rápido que yo mismo a su edad. Al final uno les saca ventaja por pura experiencia: sabe más el diablo por viejo que por diablo.

Me gusta mi trabajo, excepto la parte de tener que poner orden en la clase cada dos por tres, porque en general me gustan mis alumnos. Sin esto sería imposible enseñarles nada: la empatía precede a la docencia, es su conditio sine qua non. A pesar de no compartir la mayoría de premisas de la pedagogía moderna, sí que reconozco que un profesor de la ESO en la actualidad ya no trabaja esencialmente con el conocimiento y el saber, sino con unos seres humanos con una historia detrás. Acomodarse a ello es un reto que hasta ahora no había tenido; en bachillerato, el interés y el saber estar se presuponen, y ahí uno trabaja más directamente con el saber.

No negaré que me gustaría volver a dar bachilleratos; es posible que, en líneas generales y con excepciones, me atraiga un poco más el saber per se que tratar con seres humanos constantemente. Y no por una cuestión de misantropía, sino por una cuestión de pasión hacia mis materias. Pero agradezco esta experiencia por dos motivos: uno, porque cuando vuelva a bachillerato lo apreciaré como es debido; dos, y relacionado con el primero, porque ahora estoy adquiriendo una visión muy completa de las variedades de la existencia humana, y de cómo tratar con esta variedad. Una valiosísima lección.

Escuela romana

1 comentari:

  1. Amén. Verás, además, que todo lo que comentas de tratar con seres humanos y no tanto con el saber en sí... es algo que en bachillerato ayuda muchísimo también, sólo que hasta ahora no lo considerabas. Yo estoy dando sólamente en 2º ESO un grupo de lengua y sociales con dificultades, pequeño además, pero con grandes problemas de disciplina... tanto que tiene que primar enseñarles a estar en clase, entre otras cosas, que darles mucho contenido. Es un aprendizaje tremendo porque aprendes a gestionar el aula, como se suele decir, y la gestión la aplicas luego sea el grupo que sea, fácil o difícil.

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